Guyana exigió a Venezuela que investigue lo que describió como dos tiroteos recientes dirigidos contra las tropas guyanesas a lo largo de su frontera compartida, incluyendo uno que dejó a un soldado herido.
Una nota de protesta de la Cancillería de Guyana indicó que los dos ataques ocurrieron a principios de este mes contra soldados que patrullaban el río Cuyuní. Esto sucede apenas días después de que ambos países vecinos comparecieran ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya para presentar argumentos sobre la disputa por una región rica en minerales y petróleo, la cual abarca dos tercios del territorio de Guyana y que Venezuela reclama como propia.
Uno de los ataques dejó a un soldado con dos impactos de bala en la pierna, señaló la Fuerza de Defensa de Guyana en un comunicado. Los funcionarios guyaneses han reportado tiroteos similares en los últimos dos años; en uno de ellos, ocho soldados resultaron heridos, según el documento.
El Ejército afirmó que los soldados respondieron al fuego en todos los casos.
La nota de protesta también instó al gobierno de Venezuela a tomar medidas para evitar futuros ataques contra civiles y militares guyaneses.
La oficina de prensa del gobierno venezolano no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
El lunes, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió el reclamo de su país sobre la región del Esequibo en el máximo tribunal de las Naciones Unidas. Allí, expresó ante los jueces en La Haya que serán las negociaciones políticas —y no un fallo judicial— las que resolverán la disputa territorial centenaria entre los países sudamericanos.
El territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados (62.000 millas cuadradas) es rico en oro, diamantes, madera y otros recursos naturales. Además, se encuentra cerca de enormes yacimientos de petróleo en alta mar que actualmente producen un promedio de 900.000 barriles diarios.
Venezuela ha considerado el Esequibo como suyo desde la época colonial española, cuando la región selvática formaba parte de sus límites. Sin embargo, un laudo arbitral dictado en 1899 por representantes de Gran Bretaña, Rusia y Estados Unidos trazó la frontera a lo largo del río Esequibo en gran medida a favor de Guyana.
Venezuela ha argumentado que el Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado para resolver la disputa, anuló en la práctica el arbitraje del siglo XIX. No obstante, en 2018 —tres años después de que ExxonMobil anunciara un importante descubrimiento de petróleo frente a las costas del Esequibo— el gobierno de Guyana acudió a la Corte Internacional de Justicia para pedir a los jueces que ratificaran el fallo de 1899.
Las tensiones entre ambos países se agudizaron aún más en 2023, cuando el predecesor de Rodríguez amenazó con anexar la región por la fuerza tras celebrar un referéndum en el que se le preguntó a los votantes si el Esequibo debía convertirse en un estado venezolano.
Cuando comenzaron las audiencias la semana pasada, el ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, Hugh Hilton Todd, dijo al panel de jueces internacionales que la disputa «ha sido una plaga para nuestra existencia como Estado soberano desde el mismísimo principio». Asimismo, señaló que el 70 % del territorio de Guyana está en juego.
Es probable que el tribunal tarde meses en emitir un fallo definitivo y legalmente vinculante sobre el caso.



























