W. Stephen Muldrow, fiscal federal para el Distrito de Puerto Rico, presentó una acusación contra seis hombres acusados de 23 cargos de crimen organizado, entre ellos asesinato, narcotráfico, lavado de dinero e infracciones relacionadas con armas de fuego, cometidos en el marco de una organización criminal transnacional con sede en el municipio de Añasco, región del Valle Costero al Oeste de Puerto Rico.
De acuerdo a la acusación, los miembros de la red se dedicaban al narcotráfico a gran escala en coordinación con fuentes de suministro en Venezuela, Colombia y República Dominicana.
Los acusados desempeñaban diferentes funciones en la organización. Uno de ellos es Manuel Antonio Valentín-Vega, alias “Nano/El Viejo”, hijo del exalcalde de Añasco, Antonio Valentín, y dueño del negocio Centro Agrícola El Rancho.
Rafael Ángel Ruiz-Garcés, alias “Pito Rancho/Pito/El Flaco”; César E. Carrero-Martínez, alias “Waldy”; Jonathan Hernández-Ruiz, alias “Tan”; Luis J. Irizarry-Zapata, alias “Luijo” y Luis F. Rivera-Quiñonez, alias “Nino”.
Según la acusación, esta organización también cometió e intentó cometer actos violentos, incluyendo asesinato y agresión, para impulsar su operación de narcotráfico, a través de embarcaciones para importar cargamentos de varios kilogramos de cocaína desde Colombia, Venezuela y la República Dominicana a Puerto Rico y posteriormente a los Estados Unidos.
“Con el fin de promover la organización, lavaban y utilizaban las ganancias del narcotráfico para comprar armas y municiones, adquirir propiedades inmobiliarias, alquilar propiedades para almacenar narcóticos, comprar embarcaciones y vehículos, entre otras cosas”, indicó la fiscalía.
Asimismo, según la acusación, miembros de la organización cometieron actos de violencia para promover los objetivos de la organización criminal.
“Estos actos de violencia sirvieron para fortalecer y consolidar el prestigio, la reputación y la posición de la organización entre organizaciones criminales rivales; proteger a sus miembros y asociados de las fuerzas del orden y de organizaciones rivales de narcotráfico; y preservar y proteger sus operaciones. Los siguientes asesinatos forman parte de los actos de crimen organizado imputados”, establecen las autoridades de Puerto Rico.
De ser declarados culpables, los acusados podrían enfrentar cadena perpetua. Mientras que Manuel Antonio Valentín-Vega y Luis J. Irizarry-Zapata son elegibles para la pena de muerte.



























