En medio de un tenso silencio comunitario, familiares y relacionados velaron en sus hogares los restos de cuatro presuntos integrantes de la banda criminal denominada “Los Chukys de Los Frailes”, quienes cayeron abatidos la noche del sábado tras enfrentarse a tiros con patrullas de la Dirección Central de Investigación (Dicrim).
El violento intercambio de disparos se registró frente al colmado Alizon, ubicado en el sector Brisa del Este, en Santo Domingo Este.
Según el informe oficial del Dicrim, los fallecidos fueron identificados como Eliam Roques Ruiz (“La Foca”), Starling Morillo (“Chaca”), Víctor Ramírez (“Vitico”) y Elin López (“Lin” y/o “Cuti”). Tres de los jóvenes residían en Los Frailes y uno en Brisa del Este.
El «modus operandi» de la banda
El vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, declaró que la estructura delictiva se dedicaba a asaltar colmados, transeúntes en la vía pública, taxistas y conductores a quienes contactaban de forma engañosa a través de diferentes plataformas digitales.
Testimonios recolectados en la escena indicaron que los asaltos perpetrados por el grupo se caracterizaban por ser «altamente violentos«.
Bajo estricto anonimato, un residente de la zona relató que los jóvenes solían usar el perímetro del colmado como punto de concentración. «Se aglomeraban ahí con un grupo de jovencitas, presumiblemente menores de edad».
Cambiaban de motocicletas con mucha frecuencia y salían a delinquir a partir de las 6:00 o 7:00 de la noche, mientras que en las mañanas se resguardaban en sus casas», detalló.
Tensión en el vecindario
Durante la mañana de este domingo, la atmósfera en Brisa del Este y Los Frailes era de total hermetismo; tanto los clientes habituales del colmado como los transeúntes se negaron a ofrecer declaraciones por temor a represalias.
En uno de los velatorios, el abuelo y padre de crianza de Víctor Ramírez (“Vitico”) confirmó que las familias avanzaban rápidamente con los funerales. El pariente aclaró que, aunque los muchachos solían reunirse en las calles, su vivienda nunca sirvió como centro de operaciones para el grupo.
El fallecimiento de Ramírez deja en la orfandad a una niña pequeña, sumando otra arista de drama familiar a la tragedia que sacudió al sector.


























