La universidad de Colima, de México, puso en ejecución el Observatorio de Gestión Directiva en instituciones educativas, el 23 de mayo del año en curso. La apertura de este espacio constituye una oportunidad para los actores de la gestión en las instituciones de educación de pregrado, de educación superior (IES) y de orientación técnica, no solo de México, sino también para las instituciones de educación de la región. Celebramos este Observatorio, por la contribución que supone para que la gestión adquiera en las instituciones del sector educación un mayor carácter y el fortalecimiento de su cualificación. Este dispositivo le aporta mayor relevancia a los procesos y a las políticas vinculadas a la gestión; y al rigor, a la innovación y a la transparencia en la gestión directiva. Es un Observatorio para potenciar el arte de dirigir las instituciones del sector educación. Esta iniciativa favorece, además, la construcción de conocimiento y la investigación sobre la gestión directiva.
La gestión directiva de las instituciones recibe el impacto de los cambios sociales e institucionales. Estas transformaciones derivan, a su vez, de los avances de las ciencias, del desarrollo económico y de las constantes innovaciones tecnológicas. Todos estos aspectos hacen que la gestión directiva esté en constante movimiento y readecuación. Pero, es una movilidad orgánica que le permite la afirmación de su sentido, la adecuación de sus objetivos y el diálogo permanente con la realidad para asegurar eficacia y eficiencia. De este modo, la gestión deja de lado la instrumentalización de sus acciones y establece un equilibrio entre las dimensiones técnica, humanista y política.
La importancia de un Observatorio de Gestión Directiva en las instituciones de educación de la República Dominicana impulsaría cuatro aspectos relevantes:
- Le ayudaría a redescubrir la fuerza humanizante de la gestión. Se ejerce la función gestora para que los actores se desarrollen como persona; para que asuman un compromiso compartido a favor del bienestar de los que comparten los bienes y servicios de la institución. Pero, sobre todo, les ayudaría a comprender que la gestión ha de tener como eje vertebral la misión institucional y las necesidades de la sociedad. Es una gestión para servir con efectividad; no para servirse de la trayectoria y de los recursos institucionales.
- Le permitirá desarrollar una acción investigativa permanente para impulsar una práctica basada en evidencia y con la posibilidad de abrirle el escenario a la innovación en la institución. Esto provocará un posicionamiento institucional en la sociedad, caracterizado por una visión lúcida y estratégica; una inteligencia colectiva comprometida con el bienestar institucional y social; y con un nivel de actualización que le permitirá identificar sus puntos fuertes; las fragilidades más significativas y los desafíos prioritarios. El Observatorio mantiene la gestión directiva en constante análisis y apertura para su retroalimentación y el aseguramiento de la calidad de sus acciones, procesos y decisiones.
- Un tercer aspecto relevante está vinculado a incentivar una gestión directiva innovadora, capaz de impulsar procesos que desafíen la imaginación creadora de los actores de las instituciones educativas. Esta modalidad de gestión supera aquella que les confiere centralidad a las tareas administrativas desconectadas de lo académico. Se promueve una gestión que comprende y se vincula con la trayectoria académica de la institución. Desde esta perspectiva, se fortalece el carácter profesional y la creatividad en el modo de encauzar la gestión directiva.
- El cuarto aspecto tiene relación con el modo de concebir y de ejercer el poder. El Observatorio no es solo un veedor de lo que hace o deja de hacer la gestión directiva de las instituciones educativas. No, va más allá y le aporta referentes retroalimentadores que le permiten avanzar en la descentralización del poder y en el ejercicio de un poder más distribuido. Facilita, también, la humanización del poder, al ejercerlo pensando en el fortalecimiento del tejido humano y social de la institución. El poder se utiliza como un recurso más para empoderar la institución, para hacerla más visible y eficiente en la sociedad. De igual modo, el poder se ejerce para fortalecer la identidad y el compromiso con los valores y las directrices de la misión institucional. Se propicia el ejercicio del poder que crea cultura participativa, dialógica y productiva, que garantiza inclusión, equidad educativa y de gestión.
Este modo de entender y ejercer el poder le otorga un subrayado especial a la rendición de cuentas sin sentido punitivo. Por el contrario, es una rendición de cuentas para valorar los logros y avances; para identificar nuevas ventanas que posibiliten el desarrollo de la misión institucional; y para detectar, con mirada crítico-reflexiva, los vacíos paralizadores y los nudos ocultos, que requieren confrontación abierta y solución eficiente. El observatorio de Gestión Directiva se convierte en un acompañante proactivo que incentiva la verdad en el ejercicio de la gestión. Este dispositivo previene riesgos y contribuye con el destierro de la simulación; especialmente, de la simulación ética y política; y, sobre todo, de la simulación institucional.
El observatorio de Gestión Directiva, en el mundo, en una región y en un país, impactados por corrupción administrativa, académica y económica, no solo es necesario; es imprescindible. Valoramos, de forma significativa, el Observatorio de Gestión Directiva, por ser un recurso valioso para el fortalecimiento de la institucionalidad de las instituciones educativas de cualquier nación y cultura. Incentivar este dispositivo garantiza un presente-futuro innovador y coherente con las necesidades de los actores, de la misión institucional y de la sociedad.
Las instituciones educativas de la República Dominicana requieren del Observatorio de Gestión Directiva para un mayor fortalecimiento de la calidad de su producción; para un funcionamiento más transparente y con más incidencia científica y social en la sociedad dominicana. Esta iniciativa no se debe pasar por alto. Los tiempos demandan que la educación dominicana, particularmente la educación superior, supere el afán de la cantidad y les ponga mayor atención a los aspectos cualitativos. El Observatorio puede ser una iniciativa compartida entre varias instituciones de educación del país. Es una posibilidad importante para el impulso al Observatorio de Gestión Directiva en red.