El Mundial de Fútbol 2026 ha sido una gran Novela por Entregas, un Diplomado de Política Contemporánea, Historia, Conflictos Internacionales, Derecho Internacional, Derechos Humanos.
En este Mundial han reventado profesiones como la de árbitros y de dirigentes rompiendo las naturales reglas del juego.
Lloramos, tomamos Diazepán, chateamos más que nunca, el colesterol subió, no acabamos de leer aquella novela regalada hace tres cumpleaños, nos desvelamos y siempre buscamos la misma pregunta en la web, que dónde transmitirán tal partido.
Cada equipo fue una lección, un encarnarse tantos colores y esta Humanidad escrita así en mayúscula, tan diversa.
Tal vez el cuento más hermoso fue el de Vozinha, el portero de Cabo Verde.
Seguramente los más trágicos ya ustedes lo conocerán.
El periódico El País recuperó en su edición del 16 de julio esta foto tomada por Joan Monfort en el 2007: Un Messi como sacado de la cuna bañando a un negrito que por entonces no tenía nombre, pero que sus padres conocían por Lamine Yamal. Lo que ahora parece como producto de la IA, en su tiempo fue utilizada por un calendario del Barca. Estamos ante una metáfora bien clara sobre épocas, miradas, gestos. Harmut Rosa hablaría de “resonancias”. Yo igual me iría por esa líneas.
Hoy le hice una pregunta al chatgpt y no pude dejar de sorprenderme. Para no matar el gallo en la funda -porque me encantan el kikiriki de los gallos-, les dejo con mi pregunta, para que ustedes mismo hagan su “copy/paste” y obtengan sus respuestas particulares:
“¿Cuál es el equipo de fútbol que en el Mundial en el 2026 que en la estadística ha ganado más partidos y se le han contado menos tarjetas amarillas y más faltas?”