Más de 88 empleados y aproximadamente 50 contratistas de la Falconbridge Dominicana siguen esperando el pago de sus prestaciones laborales que ascienden a más de RD$950 millones, luego de que fueran desvinculados de la empresa minera mediante una carta de desahucio el pasado 2 de marzo de 2026.
Víctor Antonio Rodríguez Fermín, miembro de la directiva sindical de los trabajadores de Falcondo, explicó a LISTIN DIARIO que la situación inició desde 2023, cuando de manera sorpresiva la empresa cesó sus operaciones sin entregarle a cada trabajador las prestaciones laborales que le correspondían por ley.
Rodríguez Fermín indicó que iniciaron un plan de lucha exigiendo al gobierno, socio de Falconbridge, asumir el pago de las prestaciones de los empleados, en ese entonces, a través del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper), se liquidaron a 900 trabajadores de la empresa minera. Sin embargo, se quedó un grupo de 88 personas, incluida la directiva sindical y varios de alta gerencia, a los que luego no se les pagaba salarios, ni seguro médico y no podían asistir a sus puestos de trabajo.
La situación empeoró cuando el pasado 2 de marzo del presente año, la empresa citó a esas 88 personas, y les entregó una carta de despido o desahucio, con la promesa de que en diez días laborables, les serían entregadas sus prestaciones. No obstante, hasta la fecha, siguen esperando.
La deuda de la empresa minera con estos 88 empleados, asciende a los 350 millones de pesos, considerando que la gran mayoría sobrepasa los 10, 20 y 30 años de servicio a la institución.
“Nosotros estamos totalmente en un limbo porque ellos no nos paga los salarios, nos cancelan y no nos paga nuestras prestaciones y no tenemos a quién acudir de la empresa porque hasta el mismo presidente de la empresa fue desahuciado. No hay a quién solicitarle la solución de la situación que tenemos los trabajadores de Falconbridge Dominicana”, establece Fermín.
Explica que en el 2023, se trató como un paro de labores temporal supuestamente por un tema de combustible que tenía la empresa, “pero eso fue una mentira, esa fue la bola de humo que usaron para poder tener tiempo y escaparse del país y dejar a todos los trabajadores ahí a su suerte”.
Nicolás Enrique Moreta, otro de los trabajadores en espera y quien prestó sus servicios a la Falconbridge por 30 años, cuenta como “hoy tenemos dos años y medio sin seguro y sin medicamentos, enfermo de la azúcar y la presión, más de 7 meses sin cobrar y nadie nos dice nada”.
Moreta afirmó que en múltiples ocasiones se han enviado misivas a las autoridades de la presidencia, y hasta ahora no han recibido respuestas favorables.
Por su parte, Juan Pichardo, trabajó en la empresa minera durante 8 años, en el área del laboratorio. Su último contacto con la institución fue hace 7 meses, luego de que en marzo lo desahuciaran con una carta y sin ninguna notificación de fecha de pago.
Pichardo hizo un llamado a las autoridades gubernamentales para que intervengan y resuelvan esta situación. “Nosotros no estamos pidiendo, estamos exigiendo algo que por ley nos pertenece, son 8 años que yo tengo en la empresa y no quisiera dejarlo perdido, ahí está mi juventud, ahí está mi tiempo, ahí está mi salud, yo me enfermé ahí y no tengo con qué comprarme mi medicamento, yo no tengo seguro, no tengo empleo”, puntualizó.
Asimismo, Nicolás Quezada, trabajó como supervisor de la empresa por 30 años, sus prestaciones sobrepasan los 4 millones de pesos y por tener más de 50 años de edad, se le ha complicado conseguir otro empleo.
“Yo pasé de mantener a mi familia ser un mantenido”, cuenta, pidiendo al Estado Dominicano su intervención inmediata, “porque nosotros trabajamos demasiado en beneficio del Estado”.
También Franciel Castillo Mena, una joven madre soltera espera el pago de sus prestaciones tras ser desvinculada de la empresa el pasado 2 de marzo de 2026, luego de haber trabajado en la Falconbridge como analista de nómina desde 2010.
Los contratistas
Un aproximado de 50 contratistas de Bonao, provincia Monseñor Nouel, esperan el pago de los servicios prestados a la Falconbridge durante años, con una deuda que asciende a los 600 millones de pesos.
Bolívar de León, contratista de Falcondo por 24 años y medio brindando servicios de asesoría y estudios de construcciones civiles y mecánicas, incluyendo el suministro de horas hombres. “Nosotros teníamos empleados allá, en ocasiones llegamos a tener más de 100, eran supervisores nuestros al servicio de Falcondo”, cuenta.
Explica que la empresa tenía diferentes contratistas para diferentes departamentos, y que una de las estrategias que utilizaban para seguir operando sin pagar las deudas pendientes, era que “cuando los pagos no fluían, si ellos tenían que soltar a ese contratista, lo saltaban y buscaban otro”.
Bolívar indica que la situación luego se agudizó. La empresa cerró temporalmente sus operaciones en noviembre de 2023, “pero en mayo comenzamos a hacer un proyecto para la instalación de 21 megas de energía, gastamos más de 60 millones. ¿Quién va a pensar que una gente que está instalando energía, de repente va a recoger todo y se va a ir?”, dijo.
Estableció que la historia de cada contratista probablemente sea distinta, pero todos enmarcadas en un esquema de fraude.
“Desde antes corrían los rumores de que había gente que no le estaban pagando. Como el 15 de noviembre, ellos nos avisaron a nosotros que iban a parar las operaciones por dos semanas, que sería un asunto interno entre ellos y cuando resolviera eso, volverían. La empresa de nosotros después que nos dijeron seguimos como 3 días, pero hubo contratistas que continuaron hasta por 2 meses. Siempre nos decían que le diéramos 2 semanas para pagarnos, y 2 semanas más, que era algo interno entre ellos, y ya vamos para 3 años esperando ese dinero”, puntualiza.
llamado
De León hizo un llamado al presidente de la República, Luis Abinader para que intervenga y ayude a buscar paliativos para disminuir el impacto de esta deuda en los contratistas.
“Quisiéramos como se ha hecho en situaciones, a través de Banreservas u otra institución del Estado, nos hagan un préstamo con un interés blando o con otras facilidades, o que la solución que se está buscando con los empleados, también nosotros pudiéramos estar incluidos ahí, porque la situación es inaguantable para nosotros, después de tres años, con 200 empleados a los que hubo que darles prestaciones y para eso uno tuvo que endeudarse todavía más, vender todo lo que ha podido, en Falcondo invertimos lo nuestro y lo ajeno, líneas de préstamo y patrimonios familiares, por eso hacemos este llamado al presidente que nos ayude a buscar un paliativo”, explicó.
Afirma que hasta el momento, desde el Ministerio de Energía y Minas, no se ha realizado ningún acercamiento con el grupo de contratistas afectados.
“Nosotros no éramos grandes empresarios, somos gente del patio que teníamos expertiz ahí y pusimos nuestros recursos al servicio del pueblo. Nosotros sentimos que nos falló la empresa y el Estado también”, agregó.
Actualmente, las instalaciones donde operaba la Falconbridge Dominicana en Bonao, se encuentran cerradas, únicamente con personal de seguridad y vigilancia operando, pero ningún otro de empleado


























