Hace meses que se viene notando que el MITUR le esta dando un giro a sus prioridades. Mientras en los primeros 5 años de la presente gestión del ministerio la prioridad máxima era la promoción internacional, hacia finales del 2025 y en este año se ha reportado un fuerte enfoque sobre el mejoramiento del producto turístico nacional. Es decir, una mayor y más saludable preocupación por los intereses colectivos que por los privados, aunque sin descuidar eso ultimo. Si la tendencia continua durante los meses que le restan de gestión al presente ministro habrá que congratularlo y congratularnos.
En efecto, con una industria turística madura ya no se requiere que sea el estado quien haga la promoción internacional de la imagen del pais. Eso se justificaba en los albores de nuestro desarrollo turístico porque el mercado desconocía nuestro destino, pero medio siglo después ese rol debe disminuirse al mínimo. A pesar de que el estado promueve al pais como un todo a través de las actividades de ProDominicana, resulta cuesta arriba justificar que lo haga por un solo sector de la economía, especialmente porque este ya no es una “industria naciente”. Las cadenas hoteleras que operan aquí tienen maquinarias colosales de promoción de sus productos y son ellas las que deben promocionarlos.
Mientras, las tareas de desarrollo sectorial que están pendientes son las que califican como prioritarias para consolidar el producto turístico y apuntalar la competitividad del destino. Ahí está, por ejemplo, el pandemonio de la Costa Este que, según sus voces más autorizadas, requiere una urgente atención. Tambien debe incluirse el Centro de Convenciones de Santo Domingo y su anhelado puerto de cruceros. Pendiente, además, están la regulación de la renta corta y de las playas, los estudios sobre los atractivos, los eslabonamientos sectoriales y la oferta inmobiliaria. Ni hablar del desarrollo acelerado de los proyectos presidenciales de Cabo Rojo y Punta Bergantín. Son todos desafíos que le atañen a la gestión pública del sector pero que no están siendo atendidos con la prioridad que ameritan.
Sin embargo, desde el pasado año se viene notando una acentuación del MITUR en las labores de mejoramiento del producto turístico. Esta columna reportó ese encomiable giro en una entrega del 5/11/25 que resaltó las obras físicas realizadas antes por CEIZTUR. Mas importante aún, en una rueda de prensa reciente Collado confirma que el giro en las prioridades de su ministerio apunta hacia una mayor derrama económica del turismo y una mayor inclusión social. Al anunciar un proyecto de señalización de los principales polos turísticos del pais, el cual costará más de RD$1,200 millones, MITUR está respondiendo a una necesidad perentoria que mejorará la movilidad del tráfico y evitará accidentes y muertes. El hecho de que el fideicomiso Red Vial está proveyendo el financiamiento es una medida acertada y se espera que la señalización obedezca los patrones internacionales de señalización que dispone ONU Turismo. Importa que las señales compaginen con las internacionales para facilitar su reconocimiento por parte de los turistas.
Tan interesante como ese anuncio sobre la señalización fue el de uso de la inteligencia artificial en los portales oficiales del ministerio. Al incorporar la opción de usar la IA el potencial turista tendrá a su disposición las mejores informaciones y datos para permitirle hacer sus reservas, escoger sus experiencias para la estadía y guiarse entre los atractivos. El uso de la IA presagia una revolución en la promoción internacional del destino que, para la gestión pública, resultará mucho más barata y penetrante. De hecho, el desafío que plantea esta tecnología abarca no solo las prácticas promocionales sino tambien toda la transformación digital del ministerio.
La otra buena noticia que ofreció el ministro en la mencionada rueda de prensa fue que le había llegado la hora al turismo comunitario. La priorización de este tipo de turismo responde adecuadamente a la tendencia mundial del mercado turístico internacional por la cual el turista registra un marcado interés por las “experiencias auténticas” durante su estadía. Esa tendencia hace predecible la hibridación de los paquetes turísticos de manera que tambien incluyan esas experiencias fuera del hotel. Tal evolución toma tiempo, pero ir identificando los proyectos potenciales de turismo comunitario es el comienzo correcto. La ansiada derrama de los beneficios del turismo tendrá un poderoso aliado con esa iniciativa.
Sin duda, al dejar atrás su anterior concentración con los intereses de los empresarios del sector y, sin descuidarlos, MITUR gira hacia las carencias relativas al desarrollo del producto turístico. El arduo trabajo que Collado ha realizado durante su gestión, apalancado por sabios asesores, permite augurar ahora un mayor equilibrio entre los intereses creados y los colectivos. Este año solamente ha inaugurado una serie de obras físicas que así lo atestiguan (ver gráfico).
Al faltar dos años al presente periodo de gobierno, evaluar la gestión de Collado en la coyuntura resulta pertinente por los rumores de que renunciará a su puesto después de FITUR 2027. Para tales fines este opinador prefiere dejarle a la IA el veredicto, el cual se reporta a continuación.
“Su principal logro ha sido transformar la recuperación extraordinaria del turismo dominicano después de la pandemia en un proceso sostenido de crecimiento, inversión y posicionamiento internacional; su principal desafío pendiente es convertir ese éxito cuantitativo en una mayor diversificación territorial, cultural y ambiental del modelo turístico. El próximo salto no debería consistir simplemente en llegar a 13, 14 o 15 millones de visitantes. Debería consistir en conseguir que una proporción creciente de esos visitantes salga del corredor Punta Cana-Bávaro y consuma paisaje, patrimonio, gastronomía, cultura, ríos, montañas, pueblos, música y experiencias comunitarias en todo el territorio nacional. Ese sería el paso de una política de “crecimiento turístico” a una verdadera política de “desarrollo turístico nacional”.”
Percola entonces la hipótesis de que el eventual candidato presidencial Collado tendrá mayor respaldo electoral si continúa profundizando las labores de inclusión social del MITUR. Y si de ser electo presidente continua en esa dirección hasta se podría esperar un buen gobierno. Sus asesores merecen una presea de obsidiana al lograr posicionarlo delantero en las preferencias de los militantes de su partido.





















