SANTO DOMINGO.- Elizabeth Silverio se encuentra a la espera de la decisión de la jueza Milagros Ramírez, quien deberá decidir la tarde de este martes si la condena a siete años de prisión o si, por el contrario, la declara inocente.
Silverio está acusada de usurpación de funciones en el área de la salud y del uso de documentos falsos en el Centro de Terapias Neurocognitivas y Psicopedagógicas Knowledge Land (Kogland).
Si es condenada a siete años, sería la segunda vez, puesto que Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional la sentenció a esa pena en octubre del 2024.
Se encontraba en un nuevo juicio por decisión de la Corte de Apelación, tras un recurso interpuesto a través de su abogado Waldo Paulino.
El tribunal también le impuso pagar una indemnización de 2 millones de pesos a cada una de las nueve víctimas.
Las jueza que conocieron ese caso fueron Las juezas Arlín Ventura Jiménez, Leticia Martínez y Evelyn Rodríguez.
Al finalizar el juicio de fondo de ese entonces, Elizabeth Silverio aseguró que no posee certificación falsa y que tiene muchos diplomas de cursos realizados.
Mientras que el Ministerio Público aseguró en su expediente que Elizabeth Silverio engañó y estafó a los padres, haciéndoles creer que era profesional de la salud, mediante el uso de documentos falsos, con los que ofrecía atenciones psicoterapéuticas, consultaba, evaluaba, medicaba.
Asimismo, que realizaba informes con recomendaciones para aplicar psicoterapias, rubricando y sellando con un sello gomígrafo que contenía un exequátur falso e inexistente.
Padres y madres de hijos atendidos por la acusada pidieron a las juezas en el juicio final que hagan justicia con este caso.
Una madre, cuyo hijo asistía a Kogland, expresó que Silverio utilizó el dinero que pagaban sin ver ningún resultado en sus niños, para hacerse una liposucción.
“Esta estafadora hoy la vemos con cambios físicos, con una cirugía bariátrica que cuesta entre 8 y 12 mil dólares, con el dinero que yo pagué buscando salud para mi hijo, no su salud física”, criticó una de las madres víctimas al hacer uso de la palabra en el juzgado.



























