En el béisbol, muchas carreras han tenido un antes y un después por una jugada determinante. Un batazo decisivo, un error defensivo o una jugada defensiva.
imposible pueden definir la memoria colectiva de un jugador.
En el caso del receptor dominicano Welington Castillo, ese momento llegó en el Clásico Mundial de Béisbol 2017, evento que cambió por completo la percepción que el público tenía de su trayectoria.
Castillo, nacido en San Isidro, y debutante en las Grandes Ligas en 2010 con los Chicago Cubs, no era, antes del Clásico Mundial, una figura tan resonante ante los ojos del aficionado dominicano.
A pesar de ser un receptor sólido detrás del plato y un bateador promedio para su posición, y por encima del, promedio en materia de poder, no había tenido una temporada ofensiva que lo colocara entre los nombres más ruidosos en la mente del fanático dominicano antes de marzo de 2017.
Sin embargo, Moisés Alou -gerente general del equipo dominicano en ese clásico y campeón con República Dominicana en 2013- vio en Castillo un perfil ideal para ser el receptor titular del equipo en 2017.
El momento que verdaderamente grabó su nombre en la memoria del Clásico Mundial llegó en el partido de segunda ronda contra Colombia. Con el juego empatado en la parte baja del noveno un elevado al jardín izquierdo por parte de Reynaldo Rodríguez desencadenó una de esas jugadas que parecen imposibles. Desde una posición incómoda en el home, Castillo capturó un tiro realizado por José Bautista que parecía imposinle, para poner fuera al corredor colombiano que intentaba anotar con la carrera de la victoria. Ese out cambió el rumbo del partido y, según el propio Castillo, cambió su vida.
“Después de esa jugada, mi vida fue otra en el béisbol. La gente todavía me pregunta cómo hice esa captura y cómo pude poner ese out. José Bautista lanzó una gran disaro, y yo simplemente traté de ejecutar. Esa jugada le dio la vuelta al mundo y le dio un impulso enorme a mi carrera”, dijo Castillo al Listín Diario.
Además de la defensiva, Castillo fue clave con el madero. En ese partido contra Colombia, conectó un hit impulsor en la entrada 11 que rompió el empate y catapultó a Dominicana a un triunfo 10-3.
En un equipo plagado de estrellas como Manny Machado, Robinson Canó y Adrián Beltré, Castillo destacó tanto que quedó como uno de los más valiosos del grupo, superado apenas por Machado según la prensa del torneo.
Tras su participación en el Clásico, Castillo volvió a la MLB y vivió su mejor temporada en 2017, con un promedio de .282, 20 jonrones y 53 impulsadas, la cifra más alta de su carrera en las mayores.
Hoy retirado del béisbol, Castillo valora aún más lo que significó jugar con sus compatriotas.
“Jugar con hombres de mi país es incomparable. La química, la chercha y la vibra que había en ese equipo no se siente en ningún otro clubhouse del mundo”, enfatizó.


























