La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) informó que desvinculó y puso a disposición de la justicia a dos agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario (VTP) que intentaron entrar sustancias ilícitas y teléfonos celulares a dos cárceles del país.
El primer caso reportado en nota de prensa habla de la desvinculación de Félix Antonio Mateo Figuereo, quien se desempeñaba como encargado de VTP, Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR)-VII Mao, provincia Valverde, quien fue sorprendido con sustancias ilícitas.
Según el detalle, al hombre se le estaba dando seguimiento y el viernes el personal de seguridad del recinto penitenciario lo sorprendió intentando ocultar un paquete sospechoso en la jardinera frontal.
“El paquete contenía 20 porciones de una sustancia presumiblemente cocaína, una porción de un vegetal verdoso presumiblemente marihuana y otra sustancia que, por sus características, aparenta ser tabaco de andullo”, explicaron.
El agente fue entregado a la fiscal Carmen Rodríguez Sthefania y a miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) para su sometimiento a la justicia por violación a la Ley 50-88, sobre Drogas y Sustancias Controladas.
El segundo caso corresponde a Carmelina Bodre Guzmán, encargada de VTP del área social del CCR-20, en San Cristóbal, quien fue sorprendida con cuatro teléfonos inteligentes de diferentes marcas en su poder con la intención de pasarlos a un privado de libertad.
Roberto Santana, titular de la DGSPC, dispuso el inicio del proceso de desvinculación de Bodre Guzmán, así como su entrega al Ministerio Público para su sometimiento a la acción de la justicia.
“No vamos a pasar por alto este tipo de conductas, las cuales constituyen una grave violación a las normas, principios éticos y valores que rigen nuestra institución, y por tanto, procederemos a acusarlo formalmente ante la justicia”, afirmó Santana Sánchez.