COLOMBIA. – Lo que en agosto de 2025 fue presentado por las autoridades dominicanas como la muerte de uno de los hombres más buscados del país, casi un año después tomó un giro inesperado, luego de que Miguel Alberto Senford Ferreras, alias “Ñaca”, fuera localizado con vida en Barranquilla, Colombia.
El pasado 20 de agosto, la Subdirección Regional de Santo Domingo Oeste había informado sobre la supuesta muerte de “Ñaca” durante un alegado intercambio de disparos ocurrido en la calle Dr. José Reyes, en el sector Los Alcarrizos.
Sin embargo, las autoridades colombianas confirmaron ahora que el hombre estaba vivo y que permanecía en territorio de ese país utilizando una identidad distinta a la suya.
El director de la Policía Nacional de Colombia, mayor general Jesús Alejandro Barrera Peña, informó que “Ñaca” fue retenido en Barranquilla por agentes de la Policía colombiana, a través de la OCN-INTERPOL, en cumplimiento de una Notificación Roja emitida por la Organización Internacional de Policía Criminal.
De acuerdo con las informaciones conocidas, el dominicano se identificaba en Colombia como Miguel Alberto Villa Oñate, documentación que habría utilizado para ocultar su verdadera identidad y permanecer en ese territorio sin ser detectado.
La verdadera identidad de “Ñaca” pudo ser establecida mediante el intercambio de información y la cooperación entre los organismos de INTERPOL de República Dominicana y Colombia, lo que permitió a las autoridades colombianas confirmar que se trataba del mismo hombre que había sido reportado como fallecido en el país en agosto del año pasado.
El caso genera interrogantes sobre las circunstancias en que fue reportada la supuesta muerte de Senford Ferreras en República Dominicana y cómo logró posteriormente trasladarse y permanecer en Colombia bajo otra identidad.
Ahora, las autoridades de ambos países deberán determinar las circunstancias que rodearon el hecho ocurrido en Los Alcarrizos y establecer cómo un hombre que había sido dado oficialmente por muerto terminó siendo localizado con vida, casi un año después, a cientos de kilómetros de República Dominicana.
La retención en Colombia representa, además, un nuevo capítulo en la búsqueda de “Ñaca”, quien figuraba entre los hombres requeridos por las autoridades dominicanas y cuya localización fue posible gracias a la coordinación internacional a través de INTERPOL.