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Rubby Pérez a un año de su muerte entre homenajes, desavenencias familiares y celebración del legado

Este miércoles 8 de abril se cumple un año de la muerte de “La voz más alta del merengue”, Rubby Pérez, quien falleció durante el colapso del techo de la discoteca Jet Set mientras realizaba una presentación artística, tragedia que cobró la vida de 236 personas y generó una profunda conmoción a nivel nacional. Desde aquel momento, su nombre no ha desaparecido de la atención pública.

Por el contrario, su legado ha estado presente a través de despedidas multitudinarias, homenajes artísticos y reconocimientos internacionales. Sin embargo, también ha estado acompañado de conflictos familiares, procesos legales y controversias mediáticas que han empañado su bien ganado nombre.

A un año de su partida, la historia de Rubby Pérez refleja un contraste entre el cariño del público y las desavenencias que surgieron tras su muerte entre familiares, en un proceso en el que el duelo colectivo se ha mezclado con la memoria, la justicia y la preservación de su legado.

10 de abril 2025: Rubby recibe un velatorio multitudinario y una gran despedida en el Teatro Nacional Eduardo Brito, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos vividos por el país en su historia moderna. Miles de personas y figuras del arte como Juan Luis Guerra, Wilfrido Vargas, Eddy Herrera, Fernando Villalona, Miriam Cruz, Milly Quezada, Ramón Orlando y Sergio Vargas acudieron a rendirle homenaje póstumo.

Durante varias horas, el público desfiló frente al féretro, en una muestra de afecto que evidenció el impacto nacional de su pérdida.

Su cuerpo se expuso con sus icónicos lentes y gorros, junto a la emotiva interpretación de «Color de Rosa» por su hija Zulinka Pérez antes del sepelio, ese día 10 de abril, en el cementerio Puerta del Cielo.

11 de julio 2025: Tres meses después de su fallecimiento, las figuras del arte volvieron a reunirse para rendirle tributo a través del espectáculo “Rubby Pérez Infinito”, realizado en el Teatro Nacional.

El concierto reunió a Milly Quezada, Olga Tañón, Joseph Fonseca, Pavel Núñez, Los Rosario, Miriam Cruz, Amaury Gutiérrez, Frank Ceara, Michel el Buenón, Jorge Gómez, así como las hijas de Rubby, Zulinka y Ana Beatriz y otros artistas locales y extranjeros que interpretaron sus canciones más emblemáticas: «Dame veneno«, «No voy a llorar«, «Extrañándote», «Yo sé que es mentira», «Fiesta para dos», «Cobarde, cobarde», «Color de rosa» y otras tantas.

La producción incluyó una orquesta en vivo de 36 músicos dirigidos por Manuel Tejada y una puesta en escena especial, convirtiéndose en uno de los homenajes más significativos dedicados a su trayectoria artística y a su memoria.

14 de junio 2025: El legado del merenguero trascendió las fronteras dominicanas. Ese día, el artista recibió un reconocimiento especial en el Poliedro de Caracas, Venezuela, donde cantaron Zulinka y su esposo, Miguel Báez, junto a colegas como Omar Enrique, Miriam Cruz, Los Hermanos Rosario, Sergio Vargas, Eddy Herrera, Fernando Villalona, Jossie Esteban, Bonny Cepeda, Magic Juan, Roberto Antonio y otros.

Además, el 15 de junio, el gobierno le otorgó la nacionalidad venezolana de manera póstuma.Durante la ceremonia, su hija Zulinka Pérez recibió el documento oficial en representación de la familia, en un acto simbólico que reflejó el cariño que ese país mantuvo durante décadas hacia su música y su persona.

CONTROVERSIAS

A pesar de los homenajes y muestras de cariño, dentro y fuera del país, los meses siguientes al fallecimiento del artista estuvieron marcados por situaciones internas entre la familia del merenguero, que centraron la atención mediática.

A partir de junio de 2025, comenzaron a surgir desacuerdos familiares cuando se hizo pública la información de que una de sus hijas, Zulinka Pérez, había recibido una compensación económica relacionada con la tragedia, lo que provocó cuestionamientos sobre la distribución de ayudas y el manejo de los recursos del caso legal de lo sucedido.

En respuesta, la propia hija aclaró en un video difundido en redes sociales que el dinero recibido correspondía a su labor como integrante de la orquesta y no a su condición de familiar del artista fallecido.

Posteriormente, otras publicaciones en redes sociales y declaraciones públicas entre miembros de la familia evidenciaron las tensiones internas, incluyendo los mensajes que aludían a la irresponsabilidad de los hechos y a la búsqueda de justicia por la muerte del cantante.

En torno a esto, también pasó otro episodio que generó atención mediática, y estuvo relacionado con diferencias entre algunas de las hijas del artista, particularmente en torno a la menor Ana Beatriz, cuya situación familiar se convirtió en tema de debate público.

Durante los meses posteriores a la tragedia, surgieron comentarios y declaraciones vinculadas a su madre y a su hermana mayor, Zulinka Pérez, relacionados con la convivencia, el cuidado y la toma de decisiones sobre el bienestar de la adolescente.

Estas situaciones fueron expuestas en redes sociales y en medios de comunicación, lo que provocó reacciones encontradas entre seguidores y usuarios, y evidenció tensiones familiares que trascendieron el ámbito privado.

Aunque las partes involucradas realizaron aclaraciones públicas en distintos momentos, el caso mantuvo el interés mediático y contribuyó a que el nombre del artista continuara en la conversación pública más allá de los homenajes y reconocimientos.

A fin de, estas situaciones provocaron reacciones mediáticas y mantuvieron el nombre de Rubby Pérez en titulares, especialmente cuando en julio de 2025 se formalizaron acciones legales contra los responsables del establecimiento donde ocurrió la tragedia.

Meses después, en marzo de 2026, nuevas controversias surgieron durante la temporada de los Premios Soberano, relacionadas con la producción de un espectáculo homenaje y compromisos económicos pendientes. 

De esta manera, su nombre continuó siendo tema de conversación pública, no solo por su legado musical, sino también por los conflictos y procesos que surgieron tras su partida.

EN Premios Soberano

A casi un año de la tragedia, el nombre de Rubby Pérez volvió a ocupar titulares durante la gala de los Premios Soberano, celebrada en marzo del presente año 2026.

Durante la ceremonia, el artista fue recordado en el segmento dedicado a las víctimas de la tragedia Jet Set y a las figuras del arte fallecidas, lo que generó una reacción emotiva entre el público y los miembros de la industria musical.

Martha Heredia y el Grupo Barak protagonizaron un segmento especial en el que recordaron a los fallecidos en 2025, mientras ella interpretó las canciones «Sobreviviré» y «Volveré«, que tanto identificaron a Rubby.

Sin embargo, el evento también estuvo marcado por declaraciones relacionadas con la producción del espectáculo homenaje “Rubby Pérez Infinito”, realizado en Julio del año pasado, donde la productora del espectáculo, Aidita Selman, reveló públicamente que aún se le adeudaban aproximadamente dos millones de pesos por la realización del homenaje. 

Sus declaraciones provocaron una reacción inmediata de los hijos del artista, quienes emitieron un comunicado aclarando que no tenían participación en la producción del evento ni responsabilidad en compromisos económicos relacionados con el mismo.

Dos días después, el productor musical, arreglista y director del espectáculo de «Rubby Pérez Infinito», Manuel Tejada, reveló que hermanos del fenecido merenguero mantiene deuda con él y otras personas que trabajaron en el concierto que se realizó tras la tragedia de la discoteca Jet Set.

«Su reclamo no es para ella, sino para sus suplidores suyos que trabajaron en el evento, y que con justa razón le exigen que sus servicios les sean saldados», expresó Tejada.