En lo que representa un posible impulso para un alto el fuego en Oriente Medio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el jueves que autorizó negociaciones directas «lo antes posible» con Líbano destinadas a desarmar a la milicia de Hezbollah y establecer relaciones entre ambas naciones.
Los dos países han estado técnicamente en guerra desde que Israel fue establecido en 1948, y Netanyahu subrayó más tarde que no había un alto el fuego entre ellos. En una declaración en video, dijo que Israel seguirá atacando a Hezbollah hasta que se restablezca la seguridad en el norte de Israel.
No hubo una respuesta inmediata de Líbano. Pero se espera que las negociaciones entre Israel y Líbano comiencen la próxima semana en el Departamento de Estado en Washington, según un funcionario estadounidense y una persona familiarizada con los planes, que habló bajo condición de anonimato debido a lo delicado del asunto.
La perspectiva de conversaciones pareció reforzar el alto el fuego tentativo en la guerra con Irán que se tambaleaba por el bombardeo de Israel contra Beirut, el control de Teherán sobre el estrecho de Ormuz y la incertidumbre sobre si las conversaciones pueden encontrar puntos en común.
El presidente estadounidense Donald Trump dijo el jueves que se sentía «muy optimista» sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz, al afirmar que los líderes iraníes son más receptivos en conversaciones privadas que en sus declaraciones públicas.
El anuncio de Netanyahu se produjo en medio del desacuerdo sobre si el alto el fuego incluía una pausa en los combates entre Israel y Hezbollah, y un día después de que Israel perpetró el bombardeo más mortífero contra Líbano desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Israel ha librado múltiples guerras y lanzado varias invasiones a lo largo de los años, y apenas el mes pasado envió tropas en respuesta al fuego de Hezbollah contra comunidades israelíes en la frontera norte.
El inicio de conversaciones de paz directas es un logro significativo, aunque alcanzar un acuerdo será difícil tras décadas de hostilidades, la presencia de Hezbollah y desacuerdos de larga data sobre la frontera terrestre.
Se espera que las conversaciones en Washington sean encabezadas del lado estadounidense por el embajador de Estados Unidos en Líbano, Michel Issa, y del lado israelí por el embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, según la persona familiarizada con la planificación.
No estaba claro por el momento quién representaría a Líbano.
Axios fue el primero en informar sobre el momento y el lugar de las conversaciones.
Tras declarar victoria con el anuncio del alto el fuego, tanto Irán como Estados Unidos parecieron tratar de presionarse mutuamente. Agencias de noticias semioficiales en Irán indicaron que sus fuerzas armadas han colocado minas en el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el petróleo que Teherán ha cerrado. Trump advirtió que las fuerzas de Estados Unidos golpearán a Irán aún más fuerte que antes si no cumple el acuerdo.
También persistían preguntas sobre qué pasará con la reserva de uranio enriquecido de Irán, cómo y cuándo se reanudará el tráfico normal a través del estrecho, y qué ocurre con la capacidad de Irán para lanzar ataques con misiles en el futuro y de apoyar a sus aliados en la región.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo en un mensaje en Telegram que la decisión de Irán de aceptar un alto el fuego fue tomada por unanimidad por altos líderes del gobierno y aprobada por el líder supremo. Dijo que el alto el fuego «no es una señal de debilidad, sino una forma de consolidar las orgullosas victorias de Irán».
A pesar de las disputas sobre el alto el fuego, parece haber detenido semanas de ataques con misiles y drones de Irán contra sus vecinos árabes en el golfo Pérsico e Israel, sin que se reportaran nuevos lanzamientos el jueves. Tampoco hubo reportes de ataques de Estados Unidos o Israel contra Irán.
Israel promete seguir atacando a Hezbollah en Líbano
En una publicación en redes sociales, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió el jueves que los ataques de Israel contra Hezbollah en Líbano traerán «costos explícitos y respuestas fuertes».
Se ha hablado de Qalibaf como un posible negociador que podría reunirse con el vicepresidente estadounidense JD Vance el fin de semana en Islamabad. La Casa Blanca ha dicho que Vance encabezará la delegación para las conversaciones que comienzan el sábado.
Irán había dicho que los nuevos ataques de Israel contra Líbano estaban violando el acuerdo de alto el fuego. Netanyahu y Trump alegan que no.
Trump dijo el jueves que pidió a Netanyahu que redujera los ataques en Líbano.
«Hablé con Bibi, y va a bajarle el tono. Simplemente creo que tenemos que ser como un poco más discretos», dijo Trump a NBC News.
Horas antes de que Netanyahu autorizara las negociaciones con Líbano, dijo que Israel seguirá atacando a combatientes en el país «con fuerza, precisión y determinación».
El Ministerio de Salud de Líbano informó que más de 300 personas murieron y más de 1,100 resultaron heridas el miércoles por los ataques israelíes en el centro de Beirut y otras zonas de Líbano, los cuales, según Israel, tenían como objetivo a Hezbollah.
Israel aseveró el jueves que mató a Alí Yusuf Harshi, un asistente del líder de Hezbollah, Naim Kassem. Hezbollah no respondió de momento a una solicitud de comentarios.
Un centro de estudios con sede en Nueva York advirtió que el alto el fuego «está al borde del colapso» tras los ataques de Israel del miércoles.
La Agencia Nacional de Noticias, administrada por el Estado libanés, reportó que un ataque israelí durante la noche mató al menos a siete personas en el sur de Líbano. El ejército israelí no reconoció de momento el ataque.
Amenaza de minas se cierne sobre el estrecho de Ormuz
Agencias de noticias semioficiales en Irán publicaron el jueves un gráfico que deja entrever que la Guardia Revolucionaria colocó minas marinas en el estrecho de Ormuz durante la guerra, un mensaje que quizá pretende presionar a Estados Unidos.
El gráfico, difundido por la agencia de noticias ISNA, así como por Tasnim, mostraba un gran círculo con la etiqueta «zona de peligro» en farsi sobre la ruta que los barcos toman para atravesar el estrecho, por el que antes pasaba el 20% de todo el petróleo y gas natural comercializados.
Sólo unos cuantos barcos han transitado por el estrecho desde que comenzó la guerra luego que varias embarcaciones fueran atacadas, e Irán amenazó con ir contra cualquiera que se considere que esté vinculado con Estados Unidos o Israel. Los buques parecían seguir evitando el estrecho incluso después del alto el fuego.
El gráfico indica que los buques viajan por aguas más cercanas al territorio continental de Irán, cerca de la isla de Larak, una ruta que, según se observó, tomaron algunos navíos durante la guerra. Estaba fechado del 28 de febrero hasta el 9 de abril, y no queda claro si la Guardia Revolucionaria había retirado alguna mina desde entonces.
El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Saeed Khatibzadeh, dijo a la BBC que su país permitirá que los barcos pasen por el estrecho de acuerdo con las «normas internacionales y el derecho internacional» una vez que Estados Unidos ponga fin a su «agresión» en Oriente Medio e Israel deje de atacar Líbano.
El jefe de la principal compañía petrolera de Emiratos Árabes Unidos, Sultan al-Jaber, explicó que unos 230 barcos cargados de petróleo estaban esperando para atravesar el estrecho y se les debe permitir «navegar este corredor sin condiciones».
El cierre de facto del estrecho ha hecho que los precios del petróleo se disparen —afectando el costo de la gasolina, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de Oriente Medio. El precio al contado del crudo Brent, el referente internacional, rondaba los 98 dólares el jueves, un alza de alrededor del 35% desde que comenzó la guerra.
Se desconoce el destino que tendrá el uranio enriquecido iraní
El destino de los programas de misiles y nuclear de Irán — cuya eliminación fueron objetivos importantes para Estados Unidos e Israel al ir a la guerra— también seguía sin estar claro. Estados Unidos insiste en que Irán nunca debe poder construir armas nucleares y quiere retirar la reserva de uranio enriquecido de Teherán, que podría usarse para construirlas. Irán insiste en que su programa es pacífico.
Trump dijo el miércoles que Estados Unidos trabajará con Irán para retirar el uranio, que fue enterrado en los ataques de Estados Unidos e Israel del año pasado, aunque Irán no lo confirmó. En una versión del acuerdo de alto el fuego que Irán publicó, afirmó que se le permitirá seguir con el enriquecimiento.
El jefe de la agencia nuclear de Irán, Mohammad Eslami, dijo el jueves que proteger el derecho de Teherán a enriquecer uranio es «necesario» para cualquier conversación de alto el fuego.