Miles de paraguayos reaccionaron este viernes con una mezcla de júbilo y enojo después de que el Senado destituyera en un juicio político al ahora expresidente Santiago Peña, salpicado por el cierre de la entidad financiera Ueno bank, y quien fuera su vicepresidente, Pedro Alliana, asumiera la máxima magistratura del país suramericano.
- El júbilo estalló tras conocerse que Peña, un economista de 47 años, dejó el cargo sin fueros y horas después quedó detenido en su domicilio acusado de lesión de confianza por la caída del banco, que controlaba los ahorros de más de 2,9 millones de clientes.
Pero la alegría se transformó en enojo casi de inmediato para muchos, que esperaban un cambio completo en el poder Ejecutivo del país.
Reacciones ciudadanas
«Que se vayan todos», fue el grito de cientos de paraguayos indignados a las afueras del Congreso, en una muestra de la insatisfacción con todo el Gobierno del Partido Colorado.
El microcentro de la capital paraguaya se llenó de manifestantes, especialmente jóvenes, quienes con banderas, carteles y tambores permanecieron en vigilia tras el desenlace del juicio político contra Peña.
Crisis financiera
«El pueblo sigue acá hasta que se vayan todos», dijo a EFE la joven Celicia Lugo, para quien Peña y el nuevo mandatario Pedro Alliana «son lo mismo».
Paraguay entró en una crisis después de que el Banco Central (BCP) ordenó un procedimiento de resolución del Ueno bank, una institución que recibió durante el mandato del ahora exgobernante millonarios recursos de entidades públicas.
A ello se sumó la preocupación de miles de ahorradores que denunciaron no tener acceso a sus recursos, entre ellos 32.000 jubilados del Instituto de Previsión Social (IPS), una de las principales cajas de pensiones del país.
«El Gobierno que viene es más de lo mismo, porque solamente no va a estar Peña, el resto seguirá», declaró a EFE Milda Cuevas, quien celebró la destitución del exgobernante y exigió «que sea juzgado» y «que vaya a la cárcel«.
Mientras los senadores destituían a Peña y tomaban el juramento a Alliana, los jóvenes mostraron su indignación con todo el Gobierno alzando carteles con consignas como «Si siguen los mismos, no hay cambio», «Santi, ladrón», «Queremos cárcel» y «¿Dónde está la plata?’.
«Nosotros estamos cansados, Ueno fue solamente una manifestación de los millones y millones de sacadas (de dinero) del bolsillo que nos hicieron a nosotros como ciudadanos«, señaló por su parte a EFE la manifestante Andrea Gutiérrez.
En tanto que Joaquín Gavilán exigió que Peña pague «ante la Justicia» y sea recluido en la cárcel de Tacumbú, una emblemática y antigua penitenciaría de Asunción ahora conocida como Centro Nacional de Prevenidos.
«Cárcel para Peña eso es lo que merece, ya están en la cárcel los dueños del banco ahora falta él que es el que permitió todo», añadió el hombre de 28 años.
Medidas oficiales
Aunque la crisis que hizo salir a los paraguayos a las calles desde el pasado martes estalló por el vaciamiento de Ueno, los manifestantes han aprovechado estos días para reclamar por todo lo que consideran está mal en este país de 6,1 millones de habitantes.
Mientras que en un intento por atajar la rabia, Alliana anunció tras jurar su cargo que los afectados por el «descalabro financiero» como consecuencia del cierre de Ueno bank «serán compensados plenamente»