En la populosa avenida Duarte de Santo Domingo vuelven a registrarse robos a plena luz del día: sin pasamontañas, antifaz o máscaras para ocultar su identidad, antisociales ingresan a las tiendas haciéndose pasar por clientes.
Esta denuncia cobró notoriedad tras la difusión de un video en redes sociales, en el cual una comerciante china expone una serie de robos en su establecimiento comercial, ubicado en la calle José Martí del Distrito Nacional.
Visiblemente enfadada, la oriunda asiática alzó su voz para alertar a otros comerciantes sobre cómo operan los presuntos responsables y difundió el video del robo. Siendo partícipes de estos actos delictivos tanto mujeres como hombres.
“Maldita ladrona”, “sinvergüenza” y “desgraciada” fueron solo algunos de los insultos denigrantes expresados por la empresaria en el audiovisual.
Ante los hechos, advirtió no tener miedo de quienes cometen estas fechorías. «Yo no le tengo miedo a nadie. Si yo lo agarro, también yo lo mato”.
“Ellos entran a la tienda como si ellos fueran dueños de la tienda”, manifestó la mujer, antes de presentar las capturas de las cámaras de seguridad del local.
El video, que ya circula en redes sociales, registra toda la secuencia, desde la llegada de las mujeres hasta su huida del lugar.
En las imágenes se observa cómo ambas inspeccionan y manipulan la mercancía de la tienda. Poco después, comienzan a ocultar varios artículos en una funda, incluyendo carteras y zapatillas.
Mientras cometen el hurto, miran constantemente hacia los lados para asegurarse de no ser descubiertas. Pero una vez que llenan la bolsa, se marchan del lugar.
La comerciante indignada lamentó que esas personas fueran jóvenes y sin ninguna imposibilidad para dejar de trabajar: “tan joven robando, sinvergüenza. Mejor usted pide en la calle, no roba sinvergüenza”.
Aseguró que su establecimiento comercial está fundado a base de “sacrificios” y que las ganancias obtenidas son para mantener a sus familiares y para el pago de sus empleados.