¿Que tiene 43 años? No hay problema.
Quizás no como el vino, porque no existe manera de que sea mejor que aquel Robinson Canó de los Yankees de Nueva York, pero sí como el roble, manteniendo la consistencia con el paso del tiempo.
Así transcurre actualmente la carrera del veterano dominicano, no en MLB, pero sí en México, donde ha encontrado un escenario perfecto para seguir escribiendo páginas en su libro cuando muchos pensaban que la tinta se había acabado.
Tras no jugar en Grandes Ligas desde el 2022, Canó encontró en la Liga Mexicana de Béisbol mucho más que una segunda oportunidad, pues ha hallado estabilidad y protagonismo en un béisbol que se ajusta perfectamente a esta etapa de su carrera.
México se ha convertido en un gran refugio para muchos peloteros dominicanos que, por una razón u otra, no logran mantenerse en Grandes Ligas. Allí se juega todo el verano, igual que en MLB, pero sin la necesidad de marcharse tan lejos como Japón o Corea; se habla el mismo idioma, y aunque el dinero no se compara con las cifras de Estados Unidos o Asia, continúa siendo una liga económicamente atractiva y altamente competitiva.
Y Canó la ha aprovechado mejor que nadie.
En 2024, su primera campaña con los Diablos Rojos, bateó un extraordinario .431, conectó 141 hits, 14 cuadrangulares y remolcó 77 carreras en apenas 78 partidos, liderando la liga en promedio y hits conectados. Un año después, lejos de bajar el ritmo, volvió a producir a gran nivel al registrar average de .372, con otros 14 jonrones y 86 impulsadas en 85 encuentros.
Este 2026 también comenzó demostrando que todavía le queda combustible en el tanque. Luego de prometer, en plena celebración del campeonato pasado, que regresaría para una tercera temporada con los Diablos, Canó volvió cumpliendo su palabra y arrancó nuevamente siendo pieza importante dentro de una franquicia que persigue el tricampeonato.
Este jueves alcanzó otro hito personal al conectar su hit número 300 en territorio mexicano, agregando otra marca a una carrera que ya tiene un lugar asegurado entre las más exitosas del béisbol dominicano.
Pero más allá de las estadísticas individuales, Canó prácticamente no conoce el fracaso en México. Los Diablos Rojos conquistaron el campeonato en cada una de sus primeras dos temporadas con el dominicano en el roster, y nuevamente lucen como uno de los principales favoritos para quedarse con la corona.
Incluso, en las últimas tres temporadas, México ha pasado a ser prioridad dentro de su agenda profesional. Allí juega desde el primer día de campaña y asume un rol protagónico durante todo el verano. En Lidom, en cambio, suele integrarse más adelante con las Estrellas Orientales, administrando mejor su carga física tras una larga temporada en el béisbol mexicano.
Actualmente, Canó sigue siendo agente libre en Lidom, aunque todo apunta a que terminaría permaneciendo con las Estrellas. Después de todo, además de ser el capitán del conjunto verde, es oriundo de San Pedro de Macorís.