La jueza del Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional condenó, a cinco y tres años de prisión, a dos de los implicados en una red dedicada a la sustracción de municiones de la Policía Nacional, luego de que estos se declararan culpables tras alcanzar un acuerdo de juicio penal abreviado.
La magistrada Patricia Padilla condenó al segundo teniente Marino Antonio Rodríguez Toribio a cinco años de arresto domiciliario, y a Miguelina Bello a tres años (divididos en un año y seis meses de arresto domiciliario y un año y seis meses bajo la modalidad de pena suspendida).
Asimismo, el tribunal dispuso el cierre definitivo de la empresa Tactical Accessories RH, S.R.L., así como el decomiso de múltiples armas de fuego y municiones que fueron ocupadas durante el allanamiento a su local comercial.
Por otra parte, tras escuchar los argumentos de la defensa y de los fiscales de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA) y de la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, la jueza se reservó el fallo del juicio preliminar seguido en contra de los demás imputados y fijó la lectura de la decisión para el próximo 29 de julio.
En este expediente también figuran como acusados el subintendente Juan Miguel Pérez Soler; el capitán Nelson Valdez, responsable del Depósito de Armas, Municiones y Pertrechos; el cabo Juan Luis Díaz Medina; y los rasos Rubiel Martínez (alias Escobar) y Moreibín Medina.
A su salida del tribunal, el fiscal adjunto Enmanuel Ramírez manifestó su confianza en que el tribunal acogerá la acusación en su totalidad y enviará a juicio de fondo a los encartados que no alcanzaron acuerdos, con la finalidad de que se conozcan de manera íntegra todas las pruebas recabadas en su contra.
Explicó que, debido a la contundencia de las pruebas presentadas por el Ministerio Público durante el proceso, las defensas de los procesados optaron por distintas vías legales.
El caso, detectado en noviembre de 2024 en la Intendencia de Armas de la institución del orden, involucra a un grupo que presuntamente se dedicaba al robo de miles de municiones y accesorios de armas de fuego para venderlos a militares y particulares.