El que fuera una de las promesas del fútbol español, el cántabro Jonatan Valle, que debutó con el Real Racing Club con 14 años y llegó a la selección sub-21, se enfrenta ahora a una petición de pena de cárcel de cuatro años por tráfico de drogas.
Valle, que fue detenido a finales de 2024 como integrante de un grupo dedicado al tráfico de drogas, se ha sentado en el banquillo de los acusados, junto a otros cinco arrestados con él, en la vista preliminar celebrada en la Audiencia de Cantabria (norte de España) que ha finalizado sin acuerdo entre las partes, por lo que tendrá que enfrentarse a un juicio, cuya fecha está por determinar.
El exjugador, nacido en el barrio santanderino de Monte, se retiró del fútbol en 2016, después de una carrera profesional en la que pasó por una decena de equipos, casi todos de Segunda División; tuvo que ser operado de menisco por una lesión y llegó a ser detenido por conducir bajo los efectos del alcohol.
Después de ganar en 1996 el prestigioso torneo Brunete con el Racing, en categoría alevín, tras eliminar al Albacete de Andrés Iniesta y al Atlético de Madrid de Fernando Torres, el jugador español se convirtió en un ídolo de la afición del equipo de su ciudad y fue pretendido por importantes equipos punteros españoles y extranjeros, que le ofrecieron contratos millonarios, según el mismo aseguró en su día.
Sin embargo, Valle (Santander, 1984) continuó en el equipo del que se confesó seguidor «hasta la muerte» y consiguió con el Racing alcanzar en la temporada 2007/08 la cumbre de su carrera al clasificarse para la UEFA, después de jugar cedido en el Málaga y antes de pasar por la Ponferradina, el Castellón, Leganés, Recreativo de Huelva, Lugo, Burgos y el conjunto ruso Rubin Kazan, con el que consiguió la copa en ese país.
Ahora, después de diez años alejado del fútbol profesional, Jonatan Valle tendrá que responder ante la Justicia por los presuntos delitos contra la salud pública por tráfico de cocaína y hachís.
Tráfico de drogas en Santander y alrededores
Al exjugador racinguista, y a los otros cinco hombres que van a ser juzgados con él, se les considera integrantes de una organización que vendía drogas en Santander y en zonas cercanas a la capital cántabra.
En el domicilio de uno de ellos se encontraron útiles para preparar la droga y 23.440 euros procedentes del tráfico de estupefacientes.
En la vivienda de otro de los acusados se hallaron diez partidas de cocaína con un peso total de casi dos kilogramos y valoradas en 117.764 euros, además de 1.955 euros procedentes de la venta de drogas.
Para la Fiscalía, los hechos constituyen cinco delitos contra la salud pública de sustancias que causan grave daño (la cocaína) y un delito contra la salud pública de sustancias que no causan grave daño (el hachís).
Las penas solicitadas ascienden a siete años de prisión y 120.000 euros de multa para dos de los acusados; cinco años de prisión y 200 euros de multa para otro, que es reincidente; cuatro años de prisión para otros dos; y dos años de prisión para el último.