TEHERÁN.– Irán afirmó este miércoles que solo volverá a negociar con Estados Unidos cuando existan condiciones “necesarias y razonables”, en medio de un clima de alta tensión regional y creciente incertidumbre diplomática.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, respondió así a las dudas sobre un posible encuentro entre ambas naciones, luego de que no se concretara una reunión prevista en Pakistán. Sus declaraciones reflejan una postura cautelosa, pero firme, ante la posibilidad de retomar el diálogo.
“El momento llegará cuando concluyamos que existen las condiciones adecuadas”, afirmó el diplomático, sin detallar cuáles serían esos requisitos. Aun así, dejó claro que cualquier negociación deberá centrarse en proteger los intereses nacionales de Irán.
Postura firme frente a Washington
Bagaei subrayó que las eventuales conversaciones buscarán consolidar los logros del pueblo iraní y frenar lo que calificó como “objetivos maliciosos” de sus adversarios. Esta declaración refuerza la narrativa de defensa nacional que ha mantenido Teherán desde el inicio del conflicto.
Hasta ahora, las autoridades iraníes habían guardado silencio sobre el anuncio de Trump, lo que añade incertidumbre sobre el verdadero alcance y estabilidad de la tregua.
Escalada en el estrecho de Ormuz
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní informó del apresamiento de dos buques en el estrecho de Ormuz por operar sin permisos. Las embarcaciones fueron trasladadas a territorio iraní, en un movimiento que aumenta la tensión en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos permanecen estancadas tras varios días de incertidumbre. Las delegaciones, encabezadas por JD Vance y Mohamed Baqer Qalibaf, no han retomado el contacto desde su primer encuentro directo a mediados de abril.
Teherán reiteró que no participará en nuevas rondas de diálogo mientras continúe el bloqueo naval impuesto por Washington. Esta medida sigue vigente pese al anuncio del alto el fuego.
Irán, por su parte, ha mantenido bajo presión el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Esta situación incrementa el riesgo de una crisis energética global si el conflicto se intensifica.
La posibilidad de una negociación sigue sobre la mesa, pero condicionada a factores que, por ahora, ninguna de las partes parece dispuesta a ceder.