La República Dominicana dio el primer paso para la construcción de un puerto internacional de intercambio digital de Google, una infraestructura abierta y neutral que busca transformar la conectividad del país y su posición en el mapa tecnológico regional.
El anuncio se realizó en el Salón Las Cariátides del Palacio Nacional, junto a la firma de un decreto que declara como prioridad nacional la construcción de puertos de intercambio digital. Según informó el presidente Luis Abinader, la obra comenzará en marzo y la inversión supera los 500 millones de dólares.
El proyecto contempla el desarrollo de un puerto con capacidad para albergar hasta cuatro nuevos cables submarinos internacionales. En su primera fase, se instalarán dos cables que conectarán directamente con Estados Unidos continental. Con esto, el país pasará de un solo cable directo a tres, lo que triplicará la conexión hacia ese mercado.
Además, el número de pares de fibra que conectan directamente con Estados Unidos se multiplicará por diez. Esto permitirá mayor capacidad de transmisión de datos y menor latencia.
Impacto en la conectividad y desarrollo tecnológico
Cristian Ramos, director de infraestructura global de Google, explicó que el tráfico de la compañía en la isla ha crecido un 500 % en los últimos cinco años y un 130 % en el último año. Actualmente, el 61 % del tráfico de Google se sirve desde el país y el 38 % proviene de Estados Unidos, lo que genera retrasos en la respuesta para los usuarios.
Alcance y competitividad
El puerto permitirá conectividad de baja latencia hacia dos regiones de Google Cloud en Carolina del Sur y Virginia, donde operan servicios avanzados de inteligencia artificial. Esto abre la puerta a que empresas locales, centros de datos y desarrolladores accedan a herramientas de alto rendimiento sin depender de rutas indirectas.
El nuevo anillo submarino será el primero de carácter internacional hacia Estados Unidos desde la República Dominicana. La conectividad se diversificará hacia dos regiones de Google Cloud, lo que reducirá la dependencia de una sola ruta.
Confiabilidad y resiliencia
El diseño incluye conmutación en tiempo real entre cables internacionales en caso de fallas. Esto permitirá redirigir el tráfico de datos de manera automática si ocurre una interrupción, mejorando la estabilidad del servicio de internet a nivel nacional.
Actualmente, el país cuenta con seis cables submarinos, la mayoría con más de 15 años de antigüedad. Solo uno tiene conexión directa con Estados Unidos y opera con un solo par de fibras, lo que representa un punto crítico para la infraestructura digital.



























