San Francisco de Macorís. – La Catedral Santa Ana fue escenario este jueves de las honras fúnebres de monseñor Jesús María de Jesús Moya, obispo emérito de la diócesis de San Francisco de Macorís, quien falleció a los 93 años, dejando un importante legado tras casi 28 años al frente de esta Iglesia.
Durante la ceremonia religiosa, se destacó su profunda espiritualidad, humildad y cercanía con las comunidades, recordándolo como un pastor que dedicó gran parte de su vida al servicio de los demás.
Por su parte, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera expresó que su fallecimiento representa una gran pérdida para la comunidad católica. Lo describió como un hombre que siempre procuraba ver lo positivo en las personas y que desempeñó su labor pastoral con amor y dedicación.
Monseñor Moya estuvo al frente de la diócesis desde 1984 hasta 2012, dejando un importante legado religioso y social. Sus honras fúnebres continuarán este viernes con una misa a las 10:00 de la mañana en la Catedral Santa Ana, seguida de su sepultura.