La audiencia seguida a los propietarios de la discoteca Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat, por el colapso del establecimiento comercial, se vio matizada ayer por una serie de incidentes procesales planteados por la defensa y los abogados que representan a las víctimas y querellantes.
Entre esos incidentes, se encuentra un recurso de oposición presentado por la defensa de Gregory Adames, testigo clave y víctima, quienes interpusieron un recurso de oposición a la decisión que rechazó la audición de testigo en la audiencia preliminar.
Sin embargo, el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional ratificó su decisión de no permitir la reproducción del testimonio de Gregory Adames, al considerar que la audiencia preliminar no puede convertirse en un «juicio anticipado», advirtiendo que permitir el interrogatorio de testigos en esta etapa desnaturaliza la función del juez de instrucción.
Mejía explicó, en un lenguaje llano dirigido tanto a las víctimas como a los imputados, que su rol actual es realizar un juicio de valor sobre la acusación y no sobre el fondo de las pruebas testimoniales.
«La norma establece que el juez debe velar para que en la audiencia preliminar no se pretenda resolver cuestiones propias del juicio. Si se reproducen los testigos, se está convirtiendo en un juicio anticipado», acotó el juez, citando el artículo 305 del Código Procesal Penal.
Previo, el Ministerio Público manifestó que el órgano acusador no se oponía a la comparecencia y posterior interrogatorio de Gregory Adames, testigo clave en el Caso Jet Set, señalando que los elementos que surgieran de dicha declaración podrían motivar un cambio en la tipificación legal del proceso.
El fiscal Emmanuel Ramírez, de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, planteó al juez que la institución actúa bajo el principio de objetividad, permitiendo que el desarrollo del juicio sea el que dicte la calificación jurídica final de los hechos imputados a los hermanos Espaillat.
Ramírez sostuvo que, si durante el interrogatorio salían a relucir datos que alteraran la narrativa fáctica presentada inicialmente, el órgano persecutor está en la disposición de realizar los ajustes pertinentes.
Mientras la defensa de los hermanos Espaillat, doctores Miguel Valerio, Ramón Emilio Núñez y Carlos Alberto Polanco Rodríguez, presentaron una instancia fuera del tribunal dirigida al juez, para que se resuelvan una serie de impedimentos y «obstáculos» atribuidos al Ministerio Público, los cuales han forzado la paralización de los trabajos periciales tras el colapso ocurrido en la discoteca Jet Set.
De acuerdo con el documento depositado el pasado 22 de abril, los peritos designados para la investigación técnica se han visto imposibilitados de continuar sus labores debido a la falta de respuesta y a la negativa de las autoridades ante requerimientos básicos de seguridad y logística.
Un dron retenido y falta de espacio
Entre los puntos más críticos señalados en la instancia, se encuentra la retención de un equipo de Drone por parte de la Dirección General de Aduanas.
Los expertos aseguran que este equipo es vital para los levantamientos topográficos y estructurales, pero su liberación depende de una carta de «no objeción» de la Procuraduría General de la República, trámite que, a ocho días de ser solicitado, no ha recibido respuesta.
Asimismo, la defensa denunció que el área asignada en la Feria Ganadera para el manejo de evidencias es insuficiente.
“Ahí no debió morir una sola persona»
En la audiencia, Gregory Adames, quien fue escuchado en el tribunal como víctima de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set y no como testigo, expuso presuntas negligencias y la «insensibilidad» de la administración del establecimiento antes del colapso que cobró la vida de 236 personas y más de 180 personas heridas.
Adames, quien era empleado del establecimiento comercial, dijo ante el juez que la tragedia fue una «muerte anunciada» y que la ambición económica se antepuso a la seguridad de los clientes y empleados.
Según el relato de Adames, los problemas estructurales y eléctricos no eran nuevos y que los propietarios del Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat, tenían conocimiento de esa situación.
Dijo que tras un incendio previo en el área de la planta eléctrica, se instalaron cables provisionales que, según técnicos consultados, no eran aptos para la operación continua.
Gregory Adames rechazó que sus declaraciones se deban a envidia o rencor personal, insistiendo en que su motivación es la verdad y el respeto a la memoria de las víctimas, incluidos siete de sus compañeros de trabajo que perdieron la vida.
«Lo que yo escuché ahí dentro no lo vio nadie. Personas llamando, golpeando bajo los escombros… esto no es por envidia, es por la verdad. Aquí hay un pueblo herido porque murieron 230 y pico de personas que pudieron ser cualquiera», concluyó ante el juez en un turno en el que las víctimas tuvieron derecho a la palabra.
“Mi hermano no habría sobrevivido a este dolor”
Mientras que Eliasel Pérez, hermano del reconocido merenguero Rubby Pérez, describió con voz quebrada pero firme el vacío insalvable que ha dejado la pérdida de su hermano en la familia Pérez Díaz.
En representación de su sobrina Casey, quien reside en el extranjero, y de sus otros seis hermanos, calificó el suceso como una muestra de «irresponsabilidad mayúscula» que ha transformado la vida de todos sus allegados.
Uno de los momentos más tensos del testimonio ocurrió cuando Eliasel recordó una conversación sostenida con Rubby en noviembre del año pasado. Ante los reclamos de por qué no se presentaba en ciertos establecimientos de la capital, la respuesta del artista resultó ser, en palabras de su hermano, «lapidaria».
«Mi hermano me dijo: ‘No asisto porque Antonio no respeta a los artistas ni respeta al público’. No lo entendí hasta que tuve que ir a retirar su cadáver. Allí se cumplieron sus palabras», afirmó Eliasel ante el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, que conoce el juicio preliminar en contra de Antonio y Maribel Espaillat.
Indignación y denuncias de negligencia
La familia Pérez, de formación cristiana, expresó su indignación ante lo que consideran una ligereza en el manejo del caso. Eliasel denunció que la tragedia es el resultado de una cadena de negligencias, en la que se evadieron procedimientos municipales, reclamos de juntas de vecinos y medidas de seguridad esenciales.
Para la familia, la responsabilidad no solo recae en actos directos, sino en la omisión y la ambición, alegando que el negocio se mantuvo abierto por voluntad de los propietarios pese a no cumplir con las normas vigentes.
Recesan audiencia para el 1 de mayo
Luego del juez escuchar las conclusiones de los abogados de los querellantes y las declaraciones de víctimas y familiares de estas, receso la audiencia para este viernes primero de mayo a las 10:00 de la mañana.
El juez precisó que ese día se terminará de escuchar a los abogados de la defensa que presentarán sus argumentos y se procederá a escuchar a los imputados, con lo que se garantiza el derecho a la defensa y la celeridad en esta etapa procesal.
En el proceso de este lunes fueron escuchadas unas 20 partes querellantes a través de sus abogados.
Un resumen presentado por el tribunal señala que la primera audiencia inició el 12 de enero de este año 2026, seguida de las realizadas los días 16 de marzo, 6, 20 y 27 de abril.
Escuchadas las partes y valoradas las pruebas el juez determinará si existen razones suficientes para enviar a juicio de fondo o emitir auto de no ha lugar.
Comunicador agrede a padre de victima
Previo, al conocimiento de la audiencia, se produjo un incidente en los pasillos del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde se produjo un altercado físico entre el comunicador Jhossan Capell y el señor José Luis Custodio, padre de una de las víctimas del colapso de la discoteca Jet Set.
El incidente ocurrió en momentos en que Capell ofrecía declaraciones a los medios de comunicación en defensa de los propietarios de la discoteca Jet Set, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
El comunicador resaltaba cualidades de los hermanos Espaillat, afirmando que estos «han ayudado a mucha gente» a lo largo de su trayectoria.
Mientras Capell hablaba ante las cámaras, fue interrumpido por Custodio, quien lo contradijo de manera airada vociferando el calificativo de «asesino» en referencia a los imputados.
El comunicador reaccionó de forma violenta propinándole una bofetada al señor Custodio frente a todos, quedando captado en videos.
Inmediatamente después de la agresión, agentes de Protección Judicial intervinieron para evitar que el conflicto escalara.