Familiares relatan cómo hallaron el cuerpo de niño en cañada de San Cristóbal

Entre llantos y escenas de profundo dolor, familiares de Raudiel Steven Martínez relataron las condiciones en que fue encontrado el cuerpo del menor de 10 años en una cañada del distrito municipal Hato Damas, en la provincia San Cristóbal, luego de permanecer desaparecido desde el miércoles.

De acuerdo con sus parientes, el cadáver fue hallado la mañana del jueves boca abajo, parcialmente cubierto con hojas y con laceraciones en la espalda, en una zona apartada conocida como la cañada de Reja.

Alberto Pineda, tío del niño, explicó que el cuerpo fue localizado alrededor de las 11:00 de la mañana y aseguró que las hojas colocadas encima habrían dificultado que fuera visto durante las primeras horas de búsqueda.

El lugar

Según narró, el lugar donde apareció el menor está a unos cuatro kilómetros de la casa de la abuela del niño, sitio al que se dirigía cuando desapareció.

La zona donde ocurrió el hallazgo está rodeada de árboles y atravesada por un pequeño riachuelo. Además, en las cercanías hay un criadero de cerdos, en un entorno descrito por comunitarios como solitario y poco transitado.

Mientras las autoridades continúan las investigaciones, vecinos señalaron que la última vez que vieron al menor fue acompañado de un adolescente de 14 años que es investigado por el caso.

Un niño alegre

La madre del niño, Ana Mercedes Corporán, recordó entre lágrimas que su hijo era alegre, juguetón y muy unido a su familia: «Mi niño era un niño alegre y contento, y le gustaba mucho jugar», expresó desconsolada.

La mujer relató que el miércoles debía llevar a su bebé recién nacido al médico y le pidió a Raudiel que fuera a casa de su abuela, pero nunca llegó. También contó que quiso que el niño la acompañara, pero él se negó.

Corporán aseguró que desde el momento en que notó la desaparición comenzó una intensa búsqueda junto a vecinos y familiares por distintos puntos de la comunidad.

«Él no acostumbraba ni a hablar, ni a salir con ese niño. No sabemos qué pasó, ni por qué salió con él», expresó Lissette Solano, tía del hoy occiso. 

Condujo a las autoridades hasta el cadáver

La madre indicó que el adolescente bajo investigación habría guiado a las autoridades policiales hasta el lugar donde estaba el cadáver.

«¿Qué más justicia de ahí? ¿Qué más pruebas?», cuestionó entre lágrimas.

La mujer señaló al adolescente de 14 años investigado por las autoridades como la persona que presuntamente le quitó la vida al menor. «él me lo mató cerquita de mi casa», expresó.

En medio del dolor, Ana Mercedes dijo que una de las imágenes que más la atormenta es pensar que su hijo fue abandonado en la cañada. «¡Me lo mataron como un perro!», gritó mientras era sostenida por familiares.

De su lado, Pedro Luis de los Santospadrastro del menor, afirmó que crió al niño desde que tenía un año y que lo consideraba como un hijo.

«A mí me han quitado un pedazo de mi corazón. Ese es mi hijo, mi vida», manifestó mientras esperaba la entrega del cuerpo en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

El padrastro explicó que la familia pasó toda la noche buscándolo y recordó el impacto que sintió al encontrar el cuerpo. «Tirado como un perro, en el suelo», expresó.

En tanto, Leonel Pineda, tío del hoy occiso, dijo que el adolescente investigado habría ofrecido versiones contradictorias sobre el paradero del menor antes de conducir a los agentes del Dicrim hacia la cañada donde fue localizado.

El familiar también manifestó sospechas de que en el hecho pudieran haber participado más personas: «opino que no fue él solo que cometió el hecho», sostuvo.

Mientras tanto, familiares y comunitarios piden justicia y exigen que el caso sea investigado hasta esclarecer lo ocurrido.

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