Por: Lic. Dilcio Gabín
En el mundo empresarial dominicano, muchos negocios no fracasan por falta de ventas ni por ausencia de oportunidades. Fracasan por algo más silencioso, pero igual de peligroso: el desorden fiscal.
En un entorno cada vez más regulado, cumplir con la Dirección General de Impuestos Internos no es opcional; es una necesidad estratégica. Sin embargo, aún existe una brecha importante entre lo que los empresarios creen que están haciendo bien y lo que realmente están cumpliendo.
Estos temas fueron abordados en el webinar “Crece con Gabin”, disponible en nuestro canal de YouTube, junto a los especialistas Jean Paul Franco y Pedro Rodríguez, quienes compartieron una visión práctica sobre el cumplimiento y la planificación fiscal.
El primer error: subestimar los deberes formales
Una de las principales fallas en las empresas es no darle la importancia adecuada a los llamados “deberes formales”. Estos no implican directamente el pago de impuestos, pero sí constituyen la base del control fiscal.
Inscribirse correctamente en el Registro Nacional de Contribuyentes (RNC), emitir comprobantes fiscales (NCF), llevar una contabilidad organizada, presentar declaraciones juradas y conservar documentos son pilares fundamentales para cualquier empresa que aspire a crecer de manera sostenible.
La realidad es clara: una empresa desorganizada fiscalmente es una empresa vulnerable.
El segundo error: creer que todo gasto reduce impuestos
Aquí se produce uno de los errores más costosos: pensar que todo lo que paga la empresa es deducible.
El Código Tributario establece que solo son deducibles aquellos gastos necesarios para generar ingresos, debidamente documentados y relacionados con la actividad del negocio.
Pagar un gasto no es lo mismo que poder deducirlo.
El impacto real: pagar más sin necesidad
Cuando una empresa no cumple correctamente o clasifica mal sus gastos, termina pagando más impuestos de lo que debería.
Esto impacta la liquidez, limita la reinversión y afecta la competitividad.
IPI: lo que todo empresario debe tener claro
El Impuesto al Patrimonio Inmobiliario (IPI) tiene un tope exento de RD$10,695,494. Solo el excedente paga impuesto.
El IPI no es el problema… el problema es no planificarlo.
Conclusión
El cumplimiento fiscal no debe verse como una carga, sino como una herramienta de crecimiento.
No siempre gana el que más vende, sino el que mejor se organiza.