SANTO DOMINGO.- Dos mellizos fueron enviados este jueves por la Oficina de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional a cumplir tres meses de prisión preventiva por presuntamente pertenecer a un grupo que asaltó la joyería Popi Oro, el pasado 7 de marzo en el sector Cristo Rey, de esta capital.
Los implicados son Wilner Rafael Solano García y Wilmer Rafael Solano García, alias Los Mellos, ambos de 22 años de edad, quienes fueron detenidos el sábado en Puerto Rico.
El juez Rigoberto Sena dispuso que cumplan la medida de coerción en Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras.
Los hermanos fueron deportados desde la llamada “Isla del Encanto” y entregados a las autoridades dominicanas luego de arribar por el puerto de Puerto de Sans Soucí, a bordo de una embarcación de la línea Ferries del Caribe.
El operativo fue coordinado entre la Dirección General de Migración, la Unidad de Repatriados del Ministerio Público y Interpol Santo Domingo.
Tras su desembarque, los detenidos quedaron bajo custodia de agentes del Departamento de Crímenes y Delitos Contra la Propiedad de la Policía Nacional.
Otros acusados en el presunto robo
El tribunal también había impuesto en marzo tres meses de prisión preventiva contra Juan Alexander Gálvez Marte, enviado a Las Parras; Hensy Yoel Reynoso Abreu, recluido en Najayo-Hombres; y Wilkin Jonathan Báez de los Santos, también enviado a Najayo-Hombres.
Asimismo, el tribunal fijó para el 18 de junio la revisión obligatoria de la medida de coerción.
De acuerdo con el expediente presentado por el procurador fiscal Nelson Beltré Tejada, adscrito al Departamento de Crímenes y Delitos contra la Persona (Robo) de la Fiscalía del Distrito Nacional, Báez de los Santos se habría asociado con Gálvez Marte, señalado como autor intelectual del hecho, y con Reynoso Abreu, identificado como autor material.
Según las investigaciones, Báez de los Santos permaneció en el vehículo con el motor encendido para facilitar la huida de los demás implicados.
La jueza Fátima Veloz impuso la medida de coerción basándose en las evidencias presentadas por el Ministerio Público.
El empresario Abraham Corporán Merbournes, propietario de la joyería Popi Oro, valoró el robo perpetrado en su establecimiento en unos 50 millones de pesos.
“Con respecto al oro, nada. Yo estoy prácticamente tirado al abandono. Ahí están los presos, pero no me dicen nada del oro”, cuestionó Corporán Merbournes.