Santo Domingo, RD . – El periodista y panelista del programa «Esto No es Radio Show», Ramón Tolentino, denunció haber recibido imágenes de la osamenta y pertenencias de una víctima de asesinato por parte de Darheni de Jesús, alias «el sicario» o «la peste de la Cuaba». El macabro mensaje, enviado tras las denuncias previas del comunicador, fue calificado como un acto de amedrentamiento directo contra la prensa y un reto abierto a los organismos de seguridad del Estado.
Darheni de Jesús es descrito por Tolentino como un criminal de alta peligrosidad que se fugó de la cárcel de Najayo en el año 2025. Desde su evasión, ha sembrado el terror en las zonas de La Cuaba, La Guayiga y Yamasá, acumulando un prontuario que incluye el secuestro de jóvenes y el abuso sexual de una adolescente de su propia familia.
Sin embargo, el caso más sombrío vinculado a este individuo es el de Luis de la Cruz Sepúlveda, un hombre de trabajo que desapareció el 3 de junio de 2025 tras, presuntamente, darle una «bola» (transporte gratuito) al victimario. El cuerpo de Sepúlveda fue hallado meses después con un disparo en la cabeza, amarrado y amordazado.
La osamenta como herramienta de intimidación
El señalado delincuente, lejos de ocultarse, parece jactarse de sus actos. Según Tolentino, el mensaje del agresor fue cínico y desafiante: «Me dice si tú quieres recogerlo para allá, que no sé si queda algo de él». Jurídicamente, este acto no solo confirma la autoría material del homicidio de Sepúlveda, sino que añade cargos por amenazas y obstrucción a la libertad de prensa.
Cuestionamientos a la Policía Nacional
Lo más alarmante de la denuncia es la supuesta visibilidad con la que se desplaza el prófugo. Tolentino citó fuentes que aseguran haber visto al «Sicario» montado en un vehículo de la Policía en Yamasá, saludando de manera normal a los presentes. Ante esto, el periodista lanzó una dura crítica al General Edi Pérez Peralta, encargado de la zona:
«El silencio suyo no me está gustando… No veo ninguna clase de operativo que tenga que hacer».
Además, se cuestionó cómo un fugitivo posee armamento de guerra, específicamente una Glock de quinta generación, un arma de acceso restringido. «Un delincuente tiene una… es difícil», puntualizó el también panelista del programa, Pedro Manuel Casals, sugiriendo que existe una estructura de protección o complicidad que le permite operar con tal nivel de audacia.
Llamado a la captura inmediata
Ramón Tolentino concluyó su intervención exigiendo a las autoridades y a los organismos de derechos humanos que dejen de ver a estos individuos como «angelitos» y actúen antes de que la población tome la justicia por sus manos. «Hoy es una burla y el país no puede seguir en esto», sentenció, advirtiendo al criminal que solo tiene dos caminos: entregarse para ser procesado o enfrentar las consecuencias de un intercambio de disparos con la policía.