El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne este viernes para tratar la situación de Haití

Tras la masacre en la comuna de Kenscoff que dejó 47 muertos, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este jueves para tratar la situación en Haití, país que sigue enfrentando graves desafíos políticos y de seguridad a pesar del despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas.

Se espera que los miembros del Consejo examinen los últimos acontecimientos en el país y las medidas que deben adoptarse para abordar la crisis humanitaria y de seguridad, a pocos meses para que se realicen elecciones.

  • De acuerdo a una publicación de las Naciones Unidas en X, el Consejo de Seguridad se reunirá este viernes a las 3 de la tarde.

La noche del domingo 23 de agosto, ocurrió una nueva matanza perpetrada por bandas armadas en la comuna Kenscoff, situada a las afueras de Puerto Príncipe, dejando 47 muertos, viviendas incendiadas y al menos 50 personas secuestradas, según la ONU.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterrescondenó el ataque e hizo un llamado a las autoridades haitianas a velar por que los responsables rindan cuentas por sus actos.

Situación actual

Esta última masacre agrava más el deterioro del país que intenta reestructurarse con el apoyo de la Fuerza de Supresión de Pandillas, organismo avalado por la ONU que sustituyó a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, encabezada por Kenia, y que nunca alcanzó el límite de 2,500 integrantes previsto originalmente.

Antes del ataque, la ONU había contabilizado 1,408 muertos y 656 heridos entre abril y junio, el 55 % de las personas muertas o heridas son víctimas de ataques perpetrados por bandas ese trimestre.

En el conjunto de los primeros seis meses del año, Naciones Unidas eleva el balance a al menos 3,050 muertos y 1,401 heridos.

Al mismo tiempo, alrededor de 1.4 millones de personas se encuentran desplazadas y 5.8 millones —aproximadamente el 52 % de la población— padecen inseguridad alimentaria.

La violencia tampoco permanece confinada a los barrios tradicionalmente dominados por las bandas en Puerto Príncipe, la capital del país. Los grupos armados han ampliado su radio de acción hacia zonas del departamento de Artibonito y comunidades situadas en corredores estratégicos fuera de la capital.

El ataque de Kenscoff refuerza el temor de que intenten abrir nuevas rutas y obligar a las fuerzas de seguridad a dispersar sus limitados recursos.

Fuerza de Supresión de Pandillas

La nueva operación fue autorizada el 30 de septiembre mediante la Resolución 2793 del Consejo de Seguridad, aprobada con 12 votos favorables y las abstenciones de China, Pakistán y Rusia. Su mandato inicial tiene una duración de 12 meses y debe ser revisado en septiembre próximo.

La resolución permite desplegar hasta 5,500 militares y policías uniformados. A diferencia de su antecesora, la fuerza fue concebida para realizar operaciones ofensivas basadas en inteligencia, recuperar territorios, proteger infraestructuras estratégicas, detener integrantes de las bandas y decomisar sus armas.

También debe colaborar con la Policía Nacional de Haití y las Fuerzas Armadas haitianas, además de facilitar el acceso de la asistencia humanitaria a las zonas afectadas por la violencia.

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