Colombia vence 1-0 a Ghana con anotación de Arias para llegar a octavos del Mundial

Una lesión cambió temprano los planes del seleccionador de Colombia en una noche sofocante. Pero el ajuste funcionó de maravilla y dio rumbo a un partido en que el marcador apenas ilustró el claro dominio sobre un rival con el ataque derretido.

Jhon Arias anotó tras un centro preciso de Luis Suárez en los primeros minutos, y Colombia controló a Ghana el viernes en el Estadio Arrowhead, para avanzar a los octavos de final de la Copa del Mundo con una victoria de 1-0.

Colombia se medirá con Suiza el martes en Vancouver, Canadá, en busca de un pasaje a la ronda de los ocho mejores, la mayor altura que los Cafeteros han alcanzado en un Mundial en la historia.

La victoria “significa mucho”, valoró el entrenador Néstor Lorenzo. “Es un campeonato muy duro, muy difícil. Diferentes temperaturas, viajes… una logística matadora para todos. y la verdad es que hicieron un partidazo los muchachos”.

El partido apenas llevaba apenas unos minutos cuando el delantero colombiano Jhon Córdoba pareció lesionarse una ingle, lo que obligó a Lorenzo a enviar a Suárez desde el banquillo como sustituto temprano.

Causó impacto inmediatamente: A los 14 minutos, Daniel Muñoz le pasó el balón a Suárez, quien lo envió al frente de la portería, donde Arias esperaba para rematar y batir al portero ghanés Lawrence Ati Zigi, poniendo el 1-0 en el marcador.

“Sabíamos que iba a ser un partido que iba a exigir mucho de nosotros, y yo creo que estuvimos a la altura. Lo supimos manejar, aprovechar, fuimos superiores y supimos aguantar”, enfatizó Arias, el volante del Palmeiras. “Hoy demostramos que somos una selección madura, que sabe disputar y que tiene un objetivo claro. Estamos yendo paso a paso, sabiendo que tenemos como soñar llegar hasta el último día”.

El gol temprano fue un buen augurio: Colombia ha ganado 11 duelos consecutivos del Mundial cuando anota primero.

Los Cafeteros creyeron haber duplicado su ventaja a los 56 minutos, cuando Luis Díaz remeció la red, sólo para ver levantada la bandera de fuera de juego. Unos minutos después, el veloz delantero colombiano tuvo una oportunidad clara con un disparo a quemarropa que Zigi atajó.

Las intervenciones de Zigi salvaron a Ghana de un resultado más desigual.

“Nos metimos un poquito atrás, ellos son un equipo muy ordenado”, explicó Lorenzo. “Tuvimos para rematarlo seis, siete veces y no pudimos”.

La temperatura era de 31,1 grados Celsius, con una sensación térmica de 35,6, a las 8:30 de la noche, cuando el partido comenzó. El inicio tardío fue intencional, debido al calor previsto en los veranos del centro-norte de Estados Unidos.

Las pausas para hidratación, que habían sido polémicas en tantos partidos, de repente se convirtieron en una bendición. Los jugadores de ambos equipos evidenciaron problemas para luchar contra la deshidratación y los calambres.

Colombia había brillado en la fase de grupos, recibiendo solo un gol en victorias sobre Uzbekistán y Congo y empatando con Portugal. Los Cafeteros habían impresionado al entrenador español Luis de la Fuente —cuyo propio equipo es considerado entre los favoritos del torneo—, quien los señaló como “un candidato a ganar la Copa del Mundo”.

Sus aficionados ciertamente creen en ellos.

La casa de los Chiefs de la NFL tiene tres niveles de asientos con una franja de butacas amarillas encajada entre las rojas. Sin embargo, todo el graderío del estadio, en el oriente de Kansas City, estaba inundado del vibrante amarillo de Colombia, desde unas dos horas antes del saque inicial.

“La gente como siempre, acompañando la selección, nos dieron una alegria más”, agradeció Lorenzo.

Ghana sabía que no era favorita. Pero las Estrellas Negras, que no lograron clasificarse para la Copa Africana de Naciones el año pasado por primera vez en casi dos décadas ya habían respondido a muchos críticos al sobrevivir a un grupo difícil encabezado por Inglaterra y Croacia.

La pregunta al enfrentar a Colombia era: ¿podría Ghana generar suficiente ofensiva?

Como se esperaba, los Cafeteros controlaron el balón —los ghaneses lo habían tenido apenas el 36,1% del tiempo en la fase de grupos, el segundo porcentaje más bajo de cualquier equipo que avanzó, y esos problemas ofensivos continuaron contra Colombia.

Incluso cuando Ghana logró armar un ataque, Colombia estuvo ahí para contrarrestar rápidamente con la velocidad de Suárez, Díaz y sus mediocampistas.

“Es un sueño hecho realidad. Partido a partido lo hemos demostrado, es un equipo que juega con el corazón, con el alma”, explicó el centrocampista Gustavo Puerta. “La familia que hemos formado nos ha traído hasta acá”.

La mínima diferencia no reflejó lo ocurrido en el encuentro. Ghana terminó realizando ocho disparos. Ninguno fue a puerta.

“A veces pasa esto en el fútbol”, dijo el zaguero ghanés Jerome Opoku. “Las cosas a veces no resultan”.

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