Arabia Saudita aseguró este viernes que derribó más de una veintena de drones en su espacio aéreo, un día después de que el nuevo líder supremo iraní amenazara con sembrar el caos en la región utilizando «la carta del bloqueo del estrecho de Ormuz«, clave para el petróleo.
El Ministerio de Defensa saudí anunció que había «interceptado y destruido» una primera oleada de 12 drones, seguidos de otros nueve y luego siete de esas aeronaves no tripuladas.
Israel también advirtió el viernes por la mañana de la llegada de una oleada de misiles iraníes y pidió a la población de las zonas amenazadas que se refugiara.
«Los sistemas de defensa están en acción para interceptar la amenaza«, afirmó el ejército del Estado hebreo.
Antes anunció que llevaría a cabo una nueva serie de ataques en Teherán y que había bombardeado puestos de control de la Basij, una milicia aliada del poder.
En su primer mensaje difundido desde que fue nombrado líder supremo de Irán el domingo, Mojtaba Jamenei no mostró el jueves ninguna voluntad de ceder ante Estados Unidos e Israel, al insistir por el contrario en su deseo de «vengar» a las víctimas de los «crímenes» enemigos.
Se trató de un discurso, pero sin imágenes: el mensaje del nuevo dirigente de 56 años, herido en un ataque y cuyo estado de salud sigue siendo un misterio, fue leído el jueves por una presentadora en la televisión estatal.
El nuevo líder supremo «no puede mostrar su rostro en público», se burló el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Destrucción de la economía
El comando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom) anunció el jueves que uno de sus aviones cisterna KC-135 se había estrellado en el oeste de Irak.
Precisó que la pérdida de este Stratotanker «no se debió a disparos hostiles o amigos», y que un segundo avión implicado pudo aterrizar de forma segura, aunque no precisó detalles sobre la tripulación.
- El Estado Mayor francés había informado poco antes que seis soldados franceses habían resultado heridos el jueves en un ataque con drones en el Kurdistán iraquí.
La madrugada de este viernes, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció en la red social X que «el suboficial Arnaud Frion, del 7.º Batallón de Cazadores Alpinos de Varces, murió por Francia» en un ataque en la región iraquí de Erbil.
Por parte israelí, Netanyahu aseguró que su país está «aplastando» a Irán y a su aliado libanés, Hezbolá, cuyos puestos de mando fueron bombardeados el jueves, según el ejército, en varias series de ataques sobre Beirut y el sur de Líbano.
El primer ministro también justificó la continuación de la guerra, cuyo objetivo, según él, es dar a los iraníes los medios para «derrocar al régimen».
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, dicen estar preparados para una larga campaña, aunque ello suponga «destruir» la economía mundial.
El ejército iraní amenazó el jueves por la noche con «incendiar» y «destruir» las instalaciones petroleras y gasísticas de Oriente Medio en caso de ataque contra sus infraestructuras energéticas y puertos.
Carta del estrecho de Ormuz
Varias explosiones sacudieron el Golfo el jueves: en un depósito de hidrocarburos en Baréin, un enorme yacimiento petrolífero en Arabia Saudita, un aeropuerto en Kuwait y un puerto en Omán.
En su mensaje, Mojtaba Jamenei insistió en la capacidad de Irán para sembrar el caos en la región, ya sea al reducir el suministro de petróleo o al activar sus contactos regionales.
Hizo un llamamiento a utilizar «la carta del bloqueo del estrecho de Ormuz«, una vía marítima estratégica que conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo, controlada de facto por Irán y por la que transita alrededor del 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial.
Seis buques han sido atacados desde el miércoles, lo que suma un total de 16 desde el inicio del conflicto, según la agencia marítima británica (UKMTO).
El gobierno iraní ha dado a entender que algunos buques están autorizados a atravesar el estrecho. Pero no los de los países «que se han unido a Estados Unidos e Israel«, precisó a la AFP el viceministro de Asuntos Exteriores, Majid Takht Ravanchi.
Levantamiento de sanciones al petróleo ruso
Entre la continuación de la guerra y el precio del petróleo, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó haber tomado una decisión. La necesidad de «detener» a Irán prima sobre el valor del crudo porque, según él, hay que «impedir que un imperio del mal, Irán, se dote de armas nucleares«.
Impulsado por los discursos belicistas, el precio del barril de Brent, referencia internacional, cerró el jueves por encima de los 100 dólares, algo que no ocurría desde agosto de 2022. Este viernes continuaba por encima de esa barrera en las primeras operaciones asiáticas.
Nunca antes el suministro mundial de petróleo se había visto tan perturbado, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Según esa organización, el bloqueo del estrecho de Ormuz ha obligado a los países del Golfo a reducir drásticamente su producción de petróleo, lo que ha afectado a la oferta mundial en un 7,5%.
Para paliar en parte esta escasez, Estados Unidos anunció que autorizará hasta el 11 de abril la venta de petróleo ruso, hasta ahora sancionado, que haya sido cargado a bordo de buques antes del 12 de marzo.