Abinader lanza ultimátum tras sangriento crimen de la esposa de Julián “Oro Duro”, que también fue herido.

En un lapso de solo nueve días, la indignación nacional traspasó los límites de Boca Chica para golpear con fuerza los residenciales de Santo Domingo Este, obligando al presidente Luis Abinader a intervenir por segunda vez en el mes de septiembre con un mensaje contundente dirigido al crimen común y organizado.

El país ha vuelto a estremecerse por un episodio de extrema violencia contra la clase artística popular, con la brutal agresión al merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, popularmente conocido como Julián Oro Duro, y el cruel asesinato de su esposa, la señora Zeneida Socorro Castillo.

La gravedad del hecho llevó al mandatario, abordado por la prensa internacional en la ciudad de Nueva York durante el cumplimiento de su agenda oficial, a fijar una postura drástica ante esta nueva tragedia:

“Yo le puedo mandar un mensaje, como lo lancé la semana pasada, a los criminales, y especialmente a estos que cometieron este acto incalificable de criminalidad: que se entreguen; que les demos el chance de que se entreguen, que les va a ir mejor. Si no se entregan, les va a ir peor. Así que se entreguen”, enfatizó el jefe de Estado.

Al reiterar sus condolencias a los familiares de Socorro Castillo y expresar sus deseos de pronta recuperación para el intérprete de mambo, Abinader aseguró que el Gobierno no cederá espacio a la delincuencia y mantendrá la presencia policial en las calles para preservar la paz pública.

Mientras la Policía Científica y la División de Investigación de Homicidios de la Policía Nacional peinaron la escena del crimen.leonel matos/listÍn diario

Antecedente sangriento

El pasado sábado 12 de septiembre de 2026, el país se conmocionó con el asesinato a tiros del intérprete urbano Jesús Alexis Delgado Ortiz, alias “Diddy Glow”, abatido en el sector Los Coquitos, municipio de Boca Chica. Tras ese suceso, el mandatario emitió una advertencia similar que derivó en operativos policiales donde cayeron abatidos Michael Junior Rodríguez Peguero, alias “Michael Peluche”, y otro sospechoso apodado “Enger”.

Julián estable en la Plaza de la Salud

Mientras la Policía Científica y la División de Investigación de Homicidios peinan la escena del crimen, el Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS) ofreció un informe médico sobre la condición de Julián Oro Duro, de 58 años, quien fue ingresado a primeras horas de la mañana del lunes 21 de septiembre.

Según la dirección del centro asistencial, el artista llegó a emergencias consciente, alerta y orientado en las tres esferas del sensorio, registrando signos vitales estables. No obstante, la evaluación traumatológica confirmó la severidad de la agresión sufrida en su rostro y cabeza:

El diagnóstico indica múltiples fracturas craneofaciales izquierdas, hemorragia subaracnoidea frontal izquierda y golpes severos en la región parietal y diversas contusiones corporales.

El informe no establece el objeto o arma con que fue golpeado el merenguero.

Pese a las lesiones internas en el cráneo, el equipo médico confirmó que el artista se encuentra estable y bajo constante observación.

Por el contrario, el informe médico-legal preliminar practicado a su esposa, doña Zeneida Socorro Castillo, determinó que falleció en el lugar a causa de un trauma craneofacial severo combinado con una herida corto-penetrante en la región lateral izquierda del cuello.

Julián Oro Suro, pionero del mambo de calle

Gilberto Julián Sarante Perdomo es una de las figuras icónicas del merengue de calle o “mambo” surgido a finales de los años 90 y principios de los 2000.

Éxitos como “Mamola”, “El Cebolló” y “La Cabaña” formaron parte del repertorio festivo nacional.

Caracterizado por su energía en tarima y su trato cercano con el público, Sarante Perdomo fue de los primeros en establecer su vivienda en el sector Brisa Oriental de Santo Domingo Este, donde ha residido por más de dos décadas y donde hoy sus vecinos lloran el trágico deceso de su esposa.

Macabra espera de 8 horas con el cadáver

La reconstrucción técnica de los hechos presentada por la defensa de la familia ha dado un giro dramático a las investigaciones.

Lo que inicialmente parecía un asalto para despojar de pertenencias al mambero está siendo cuestionado por el jurista Cándido Simón, representante legal de las víctimas.

Según Simón, los agresores irrumpieron en la vivienda ubicada en la calle Penetración del sector Brisa Oriental VI cerca de las 5:00 de la tarde del domingo.

En ese momento, doña Zeneida se encontraba sola. Los criminales la atacaron salvajemente, golpeándola en la cabeza con un tarro de adorno y propinándole la estocada mortal en el cuello.

Lo que inquieta a los investigadores es lo ocurrido en las ocho horas posteriores: los delincuentes permanecieron dentro del inmueble junto al cadáver hasta la 1:00 de la madrugada del lunes, momento en que el merenguero llegó tras cumplir con un compromiso artístico.

Personal de la DICRIM junto a reporteros y medios de comunicación en las afueras de la vivienda donde ocurrió la tragedia, mientras avanzan las investigaciones en el lugar de los hechos.leonel matos/listÍn diario

Cronología de la tragedia Domingo

5:00 P.M.: Los criminales invaden la vivienda en Brisa Oriental VI. Atacan y le quitan la vida a Zeneida Socorro Castillo.

5:00 P.M. – 1:00 A.M.: Permanecen ocho horas dentro del inmueble junto al cadáver, a la espera de la llegada del artista.

Lunes 1:00 A.M.: Julián Oro Duro regresa de una fiesta. Es emboscado, golpeado brutalmente y despojado de dinero, joyas y su teléfono celular.

Lunes 1:15 A.M.: Los homicidas escapan en una motocicleta. Vecinos auxilian al artista ensangrentado y hallan el cuerpo de su esposa.

“Pedimos a la policía que no los maten”

Para el abogado Cándido Simón, la prolongada espera dentro de la vivienda demuestra que el móvil no fue un atraco común:

“Ningún asaltante común hace lo que estos tipos hicieron. Durar desde las cinco de la tarde con doña Zeni muerta ahí dentro, esperando hasta la una de la mañana a que llegara Julián de su fiesta, no es casualidad. Eso fue planificado y ejecutado por encargo”, sostuvo.

Simón hizo un llamado público a las autoridades para que capturen a los culpables con vida.

“Le voy a solicitar a la Policía Nacional: no los maten. Dejen que el sistema de justicia haga su trabajo. Queremos asegurarle al país que se va a dar un ejemplo judicialmente. Si los matan en un supuesto intercambio de disparos, no se va a descubrir quién los mandó, y el autor intelectual quedará en la impunidad”.

Se observa el movimiento de oficiales de investigación policial mientras recolectan evidencias sobre la tragedia.leonel matos / LD

El testimonio de un vecino

Un testimonio clave que agrava el panorama es el de un residente del sector, quien observó la huida de los sospechosos a la 1:00 de la mañana.

El testigo notó movimientos extraños al ver una motocicleta estacionada y a un individuo portando indumentaria e insignias de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD). “El motor estaba parado ahí. Salió uno, dio la vuelta, y cuando salió el otro vimos a ese que tenía el uniforme de la DNCD. Yo llamé a otro vecino y le dije que eso estaba muy raro. En lo que ellos iban arrancando, salió Julián a la calle totalmente embarrado de sangre, golpeado, con los ojos hinchados. Cuando entramos a la casa a auxiliarlo, encontramos a doña Zeni tirada en el piso, ya sin vida. A él lo estaban esperando”, relató.

Aunque la Policía confirmó que al artista le sustrajeron dinero, joyas y su celular, la hipótesis de que el robo fue solo una pantalla para encubrir un ataque por encargo cobra cada vez más peso.

”Aquí trabajamos duro y no tenemos paz”

El sangriento ataque en la casa de Julián Oro Duro destapó la crisis de inseguridad que golpea a las distintas etapas del residencial Brisa Oriental, entre la autopista de San Isidro y la avenida Ecológica. Vecinos del sector, bajo condición de anonimato por temor a represalias, denunciaron que la zona se ha convertido en tierra de nadie para los asaltantes en motocicleta.

“Aquí la gente está aterrada. Hemos trabajado muy duro toda la vida para tener un techo y tener paz, pero no se puede. Asaltan a estudiantes, a maestros, se meten a las casas a cualquier hora del día. Hay periodistas y profesionales que han tenido que mudarse porque ya no aguantaban más”, declaró una residente.

Los comunitarios exigieron a la Policía Nacional un patrullaje permanente y real, advirtiendo que las denuncias formales muchas veces no son procesadas con la celeridad que demanda la gravedad de la situación.

Francomacorisanos: