El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, encabezó dos actos consecutivos de entrega de equipos militares, armamento, accesorios y avituallamiento a la Armada de República Dominicana (ARD) y la Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD), como parte del proceso de fortalecimiento y modernización de las Fuerzas Armadas.
Las entregas se realizaron en la Base Naval «27 de Febrero», en Sans Soucí, y posteriormente en la Base Aérea de San Isidro.
Entre los equipos figuran fusiles IWI ARAD calibre 5.56 mm, ametralladoras NEGEV calibre 7.62 mm, fusiles de precisión Barrett y Daniel Defense y lanzagranadas MGL calibre 40 mm, además de otros accesorios.
Las instituciones indicaron a través de una nota de prensa, que también recibieron un lote de avituallamiento que incluyen uniformes de faena producidos por la Industria Militar Dominicana, botas, zapatos y otros artículos destinados a sus miembros.
Durante las actividades, Fernández Onofre destacó que la incorporación de nuevos equipos debe estar acompañada de entrenamiento, disciplina, profesionalización y control en su empleo.
El ministro señaló que la entrega busca fortalecer la preparación y capacidad de respuesta del personal militar frente a los desafíos de la defensa y la seguridad nacional.
Durante el acto, Fernández Onofre resaltó el papel estratégico de la Armada para la defensa de un país insular, cuyos espacios marítimos constituyen un componente esencial. Señaló que la protección de las costas y aguas jurisdiccionales exige una institución cada vez más preparada, entrenada y equipada para proteger los intereses nacionales y enfrentar las amenazas que puedan afectar la seguridad del país.
Equipos para la Fuerza Aérea
Posteriormente, en la Base Aérea de San Isidro, se realizó la entrega correspondiente a la Fuerza Aérea de República Dominicana, institución que tiene entre sus responsabilidades la protección de la soberanía y el espacio aéreo nacional.
Fernández Onofre también destacó su participación en operaciones conjuntas, vigilancia, movilidad y transporte militar, así como en la respuesta ante emergencias y el apoyo a otras instituciones del Estado.
El ministro afirmó que las armas y equipos de las Fuerzas Armadas pertenecen a la Nación y deben utilizarse exclusivamente para el cumplimiento de las misiones constitucionales y legales.
En ese sentido, exhortó a los mandos militares a garantizar su adecuada administración, custodia y mantenimiento, además de proporcionar al personal el entrenamiento necesario para su uso eficiente y responsable.
La información suministrada por el Ministerio de Defensa no especifica cuántas unidades de cada arma fueron entregadas a la Armada y la Fuerza Aérea, los modelos exactos de algunos de los sistemas, el costo de la adquisición ni el procedimiento mediante el cual fueron comprados.
La entrega representa una continuación del programa aplicado al Ejército dominicano.
En abril pasado, Defensa entregó a esa institución fusiles ARAD de 5.56 milímetros, ametralladoras NEGEV de 7.62 y fusiles Barrett y Daniel Defense, prácticamente las mismas familias de armas que ahora pasan a las otras dos ramas militares. En aquella ocasión también fueron suministrados más de 11,000 uniformes de faena fabricados en el país.
La secuencia apunta hacia una mayor estandarización del armamento utilizado por las tres instituciones militares, aunque Defensa no ha presentado públicamente un inventario consolidado que permita determinar el alcance total de la renovación.
Fusiles y ametralladoras de fabricación israelí
Dos de las principales armas mencionadas proceden de Israel Weapon Industries (IWI), empresa israelí que fabrica sistemas para fuerzas militares y policiales.
El ARAD es un fusil modular desarrollado para unidades militares y de seguridad. La versión en calibre 5.56 x 45 milímetros utiliza munición estándar de la OTAN y fue diseñada para permitir la incorporación de diferentes miras y accesorios.
También pertenece a IWI la familia NEGEV. La versión NG7 utiliza munición 7.62 x 51 milímetros OTAN y está concebida como ametralladora ligera de apoyo.
Los sistemas Barrett y Daniel Defense, por su parte, corresponden a fabricantes estadounidenses conocidos por producir rifles utilizados para tiro de precisión y aplicaciones militares. La nota oficial, sin embargo, no identifica cuál modelo específico de cada fabricante fue adquirido, por lo que no es posible establecer su configuración o alcance a partir de la información suministrada.
Una modernización que también incluye producción dominicana
La renovación de equipos ocurre paralelamente a la expansión de la Industria Militar Dominicana (IMDOM), creada formalmente mediante el Decreto 221-25, del 28 de abril de 2025, como empresa pública de capital estatal adscrita al Ministerio de Defensa. Entre sus funciones se encuentran la producción textil, el ensamblaje de vehículos y el desarrollo de otros bienes destinados a las Fuerzas Armadas.
Parte de los uniformes entregados este martes a militares de la Armada y la Fuerza Aérea fueron confeccionados por esa empresa.
El Gobierno informó en enero que la capacidad de producción de la planta textil había aumentado hasta unos 120,000 uniformes anuales en Bonao, además de 180,000 franelas y suéteres en San Cristóbal. Según las autoridades, el objetivo es que desde 2026 las Fuerzas Armadas sean autosuficientes en la confección de sus uniformes.
Ese proceso forma parte de una expansión mayor de la industria militar que incluye el ensamblaje local de ambulancias y del vehículo blindado denominado FURIA, presentado por el Gobierno en enero como el primero de su tipo ensamblado en República Dominicana.
Durante las entregas de este martes, Fernández Onofre insistió en que la incorporación de armas debe acompañarse de entrenamiento, disciplina, mantenimiento y controles sobre su utilización.
El ministro afirmó además que el equipamiento pertenece al Estado y debe emplearse exclusivamente en las misiones constitucionales y legales de las Fuerzas Armadas.


























