El nuevo ministro de Vivienda de Colombia recibe una ola de críticas por irse a la playa con su familia en plena crisis tras un letal terremoto, cuando miles de personas duermen en carpas o refugios improvisados después de perder sus casas.
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella atraviesa una prueba de fuego tras el sismo de magnitud 7,4 que golpeó sobre todo al oeste del país tres días después de su investidura, con un balance de casi 300 muertos.
El fin de semana y lunes feriado circularon fotografías y videos del ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, descansando en una playa del Caribe, en Santa Marta.
La oposición de izquierda anunció que promoverá en el Congreso una moción de censura contra el jefe de la cartera por tomar vacaciones en la actual coyuntura y descuidar la atención a miles de familias que pasan las noches a la intemperie luego de que cerca de 27,000 viviendas quedaran destruidas.
«Quiero ser enfático en que no estaba de vacaciones, quise compartir unas horas con mi esposa y mis hijos, a los que hace varios días no veía, para inmediatamente continuar con mi trabajo de consolidar las fases de reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto», aseguró el ministro el lunes en X.
A una semana del terremoto la esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los escombros es mínima.
Pero la emergencia humanitaria crece en parques y calles convertidos en refugios a cielo abierto.
Colombia ha recibido ayudas millonarias de países como Estados Unidos y organismos como el Banco Mundial.
Shakira, la célebre cantante barranquillera, visitó el lunes el Chocó, el departamento más pobre del país, donde se ubicó el epicentro del terremoto.
Acompañada del millonario estadounidense Howard Buffett caminó entre ventanas rotas, muros colapsados y pupitres destruidos de algunas las más de 40 escuelas que sufrieron daños en el departamento. Allí se comprometió a construir diez colegios y dijo haber recaudado entre sus colaboradores un apoyo inicial de 1 millón de dólares para conseguirlo.
«Hay una deuda histórica con el Chocó (…) ha estado abandonado a su suerte y ha sido muy difícil dar pasos hacia el progreso aquí, pero sabemos que se puede», aseguró.
De la Espriella ha realizado visitas fugaces a las zonas más afectadas, donde anunció subsidios de arriendo para los damnificados.
El fin de semana estuvo en el cercano Puerto de Buenaventura, el más importante del Pacífico. Allí fue criticado por los pobladores por lanzar balones desde su camioneta blindada con el slogan de su campaña presidencial impreso: «Firmes por la patria».

























