Residentes de distintos sectores de la zona suroeste de Santiago denunciaron que llevan semanas, y en algunos casos aseguran que meses, enfrentando dificultades para recibir agua potable, situación que los ha obligado a recurrir a la compra de camiones cisterna para cubrir sus necesidades básicas.
Comunidades como La Barranquita, Reparto Peralta y La Herradura, además de otros sectores aledaños, figuran entre las zonas afectadas. Según los comunitarios, abastecerse mediante camiones cisterna representa un gasto de entre RD$2,800 y RD$3,500 por carga, dependiendo del suplidor y la cantidad de agua adquirida.
“Tenemos más de dos semanas sin agua, porque según dicen la tubería está siendo intervenida”, expresó Miguel Andrés Cruz, uno de los residentes consultados.
Los afectados aseguran que la falta del servicio ha complicado actividades cotidianas como cocinar, lavar, bañarse y mantener la higiene de los hogares, por lo que algunas familias han tenido que limitar el consumo y administrar el agua almacenada mientras esperan el restablecimiento.
En La Barranquita del Motocross, Ana Natalia, residente de la comunidad, aseguró que el problema no se limita a las últimas semanas, sino que las interrupciones son constantes desde hace meses.
“Tenemos varios meses sin agua, entonces, ¿cómo lo hacemos sin agua? Un camión de agua cuesta 3,500 pesos, cosa que uno no puede estar comprando a cada rato”, expresó.
Asimismo, Gerardo Jiménez, otro de los residentes, indicó que las familias que tienen cisternas compran agua y la comparten con parientes que no cuentan con capacidad para almacenarla.
“Hay gente que no tiene cisterna, que todavía no ha lavado la ropa, no tiene agua para cocinar ni para echarle al baño”, señaló.
un problema recurrente
Las quejas de los comunitarios coinciden con una suspensión del servicio anunciada por la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) debido a trabajos en el sistema.
Sin embargo, los residentes aseguran que la falta de agua comenzó mucho antes de la intervención actual y que las averías en las tuberías son una situación recurrente.
“Aquí el agua viene y cuando viene siempre se daña. Dura semanas, 15 días, 21 días y se ha durado hasta un mes”, manifestó otro residente de La Barranquita.
En otras zonas el problema se extiende desde hace más tiempo. Natanael, uno de los comunitarios consultados, aseguró que algunas familias llevan años buscando una conexión adecuada a la red de agua potable.
“Estamos dispuestos a pagar si hay que pagar, pero lo que necesitamos es el agua. Sin agua no podemos hacer nada”, sostuvo.
Los residentes pidieron a Coraasan intervenir las redes y ofrecer una solución permanente, al señalar que la compra constante de agua se ha convertido en un gasto difícil de sostener para las familias.