San Francisco de Macorís. – Entre dolor y consternación, familiares y amigos dieron el último adiós a la bebé Adara, una de las víctimas de la explosión de un tanque de gas ocurrida en una fritura en San Francisco de Macorís.
Durante el sepelio, sus parientes expresaron el profundo pesar que embarga a la familia, al tiempo que manifestaron preocupación por el estado de salud de los padres de la menor, quienes permanecen ingresados y aún desconocen la trágica noticia del fallecimiento de su hija.
Los familiares describieron a Adara como una niña alegre y muy querida por todos, recordándola entre lágrimas mientras exigían fortaleza para enfrentar el difícil momento que atraviesan.
La explosión, ocurrida el pasado domingo, dejó varios heridos, entre ellos adultos y menores de edad, algunos con quemaduras de gravedad.